La huelga nacional convocada para este lunes y martes por la Central Obrera Boliviana (COB), para pedir aumentos salariales mayores al 10 % decretados por el presidente de Bolivia, Evo Morales, ha tenido escasa repercusión en sus primeras horas.
En La Paz, sede del Gobierno boliviano, están paralizados parte de los colegios, pero el transporte circula con normalidad, los comercios han abierto sus puertas y, hasta ahora, no se han registrado incidentes, según comprobaron corresponsales de Efe.
Han declarado su apoyo a la huelga y a las marchas de protesta programadas para estos dos días los dirigentes sindicales del magisterio, los mineros y el sector fabril, entre otros.
En paralelo, han sido convocadas huelgas y protestas callejeras de estudiantes y empleados universitarios, que acusan al Gobierno de pretender acabar con la autonomía de la educación superior.
No apoyan la huelga nacional sindicatos de campesinos afines al Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Morales, ni varias regionales de los trabajadores de la salud, ni algunas regionales de la propia COB, como la de El Alto, ciudad aledaña a La Paz.
El máximo dirigente de la COB, el minero Pedro Montes, reiteró hoy su acusación de que los ministros de Morales cometieron el "delito" de "irrespetar" a esa organización, la mayor confederación obrera de Bolivia, y son por tanto los responsables de la huelga.
El Ejecutivo del sindicalista Morales, líder de federaciones de productores de coca, ha rechazado y minimizado el paro nacional, a lo que Montes replica que "todos los Gobiernos hacen lo mismo".
La COB cree insuficiente el aumento del 10 % que aprobó Morales para militares, policías, educadores y trabajadores de la salud, ya que la inflación en los últimos doce meses es mayor.
El secretario de conflictos de la COB, Emigdio Izquierdo, declaró a Efe que el 10 % es "miserable" y lo criticó además porque "no ha sido consensuado", sino "una decisión unilateral" del Gobierno.
Montes agregó que el decreto "discrimina" porque no incluye a otros empleados del Estado ni a empresas descentralizadas.
Sobre las protestas de los universitarios, el director del Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB), Eduardo Cortez, aclaró a medios locales que fueron programadas antes que las de la COB, en defensa de la autonomía de los centros de educación superior.
Los dirigentes, empleados y estudiantes universitarios, sin embargo, caminarán junto con los manifestantes de la COB en la principal marcha prevista para hoy, que baja de El Alto, a 4.000 metros sobre el nivel del mar, hasta el centro de La Paz, a 3.600.
La Central Obrera Regional de El Alto (COR), filial de la COB, anunció que sus dirigentes estarán en esa marcha, pero que no han llamado a desfilar a los sindicatos de esa ciudad.
Los médicos y profesionales afines del sector privado han anunciado, por aparte, un paro nacional para el jueves próximo, para exigir respeto a la actual ley del ejercicio médico y rechazar el proyecto gubernamental de Seguro Universal de Salud.
La COB ya lideró el pasado 18 de febrero una huelga nacional por un mayor ajuste salarial, que tuvo también un seguimiento parcial.
El 10 % decretado por Morales para militares, educadores, policías y trabajadores de la salud deberá ser también el mínimo en las negociaciones de las empresas privadas con sus trabajadores.
Además, el Gobierno aumentó el salario mínimo un 20 %, hasta 815 bolivianos (116 dólares).
La inflación se disparó en Bolivia por el llamado "gasolinazo", el aumento de hasta un 82 % de los precios de los combustibles que Morales decretó en diciembre y tuvo que retirar una semana después, ante las protestas que originó incluso entre sus bases.
De enero de 2010 al mismo mes de este año los precios de los alimentos aumentaron 14 % en Bolivia, lo que ha causado huelgas y disturbios en todo el país.
Según las últimas encuestas, la popularidad de Morales está en el 38 % en marzo, cuando hace un año rondaba el 70 %.