Miles de porteros de rascacielos y edificios residenciales de Nueva York se manifestaron hoy en pleno Manhattan para pedir la mejora de su convenio laboral, y amenazaron con una huelga si los propietarios de los inmuebles no ceden ante sus peticiones en una semana.
Héctor Figueroa, secretario tesorero del sindicato 32BJ, que reúne a 30.000 trabajadores de este sector, dijo a Efe que la posibilidad de huelga es real, aunque no es un prioridad.
Agregó que ahora mismo la agremiación lucha para que los propietarios "oigan unidos y entiendan un claro mensaje: 'no aceptaremos concesiones'".
El sindicato cifró en diez mil los asistentes a la marcha, una manifestación en la que los porteros recorrieron varias calles del conocido barrio Upper East Side de Manhattan para pedir lo que denominan "un contrato laboral justo" a los propietarios de los edificios, que se agrupan en el Comité Asesor Inmobiliario.
Figueroa añadió que el organismo espera que "ahora regresen a la mesa de negociación con propuestas y que así se relance la negociación".
Acotó que se debe insistir en que, si para el día 20 de abril no hay un nuevo convenio, estarán listos y preparados para salir a la huelga.
El actual convenio laboral de los porteros, del que también se benefician otros trabajadores habituales de las edificaciones, como el personal de mantenimiento o los conserjes, expira el 20 de abril, por lo que el sindicato espera que, para entonces, se haya llegado a algún acuerdo con los propietarios.
Los porteros quieren lograr una subida salarial, así como renegociar las prestaciones sanitarias, los días de baja médica y la regulación sobre horas extraordinarias.
Los propietarios de las viviendas aseguran, sin embargo, que no es el momento de hacer mejoras, ya que el sector inmobiliario ha caído con fuerza y los ingresos por alquileres y cuotas comunitarias han descendido.
Los trabajadores no aceptan esas explicaciones y sostienen, según Figueroa, que la recesión prácticamente ya ha pasado, que la economía vuelve a crecer y que el sector se ha recuperado del derrumbe que comenzó en la recta final de 2007.
"Los dueños de los edificios utilizan la situación económica de los últimos dos años para crear una nueva categoría en el convenio que tenga un grado menor de beneficios", señaló el miembro de la agremiación.
El salario de un portero en la Media Manzana es en promedio de 40.000 dólares anuales, según el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios, y de 68.000 dólares, de acuerdo con el Comité Asesor Inmobiliario
Este monto incluye en su cálculo los importes destinados al seguro medico, las pensiones, los días de enfermedad y las vacaciones.
"Nos manifestamos para conseguir un nuevo convenio que nos permita pagar los alquileres de nuestras casas y hacer la compra para alimentar a nuestras familias", dijo a Efe Carlos Pellecier, un portero de origen puertorriqueño que lleva trabajando en el mismo edificio 29 años y que hoy participó en la manifestación.
Si ambas partes no alcanzan un acuerdo la próxima semana, Nueva York podría vivir la primera huelga de este sector desde 1991, cuando los porteros protagonizaron una protesta que duró cerca de 14 días.