QUE SE elimine el IRMA porque tiene un impacto negativo, ya que no permite a la empresa desarrollar una estrategia que permita el acceso a un mercado internacional, a través de técnicas de precios y distribución, ya que el impuesto alternativo encarece el producto. Cuando un exportador logra un mercado extranjero, lo ha hecho gracias a un proceso de mercadeo y de inversión, por lo que su conservación se hace con mucho celo, no importa si existe pérdida con el precio del producto, ya que el costo de restablecer dicho mercado es mucho más alto. El impuesto sobre la renta alternativo cierra la posibilidad a que se administren los precios y puede ocasionar la pérdida de mercados, con sus consecuentes repercusiones en la operación de la empresa. En estas actividades de exportación, los márgenes de ganancia son sumamente bajos, mucho más que un 1.4% y que una tasa efectiva de 4%, ya que los niveles de competencia son muy altos y se requiere primero consolidar el mercado externo, a través de un producto de calidad a un precio competitivo antes que buscar una rentabilidad, la cual generalmente se obtiene del mercado interno.
Que se revise la propuesta de eliminar la Ley de Fomento Industrial. Tanto la política de comercio exterior como la misma política económica que promueve el actual Gobierno, se basa en el aumento de las exportaciones y en la consolidación de nuestra oferta exportable en el mercado internacional. Antes de pensar en abrir mercados, primero se debe tener una oferta exportable. Hoy día tienen fecha de terminación otras leyes que sirven para que nuestra oferta exportable sea amplia y competitiva. En muy poco tiempo pierden vigencia los Certificados de Abono Tributario (CAT) y los regímenes especiales. Así mismo y también como parte de nuestro ingreso a la Organización Mundial del Comercio, se acaba la vigencia de las Zonas Procesadoras para la Exportación. Estos dos elementos, sumados con la derogación de la Ley de Fomento Industrial, representan un duro golpe para la industria exportadora panameña.
Que se promueva la creación de una comisión para que redacte un manual para el otorgamiento de los CAT, que garantice que se utilicen de manera correcta y apropiada.
Además, recalcó que para disminuir el congestionamiento en las calles se estableció un decreto que multa con 50 ó 75 dólares a los que se estacionan en estas zonas prohibidas. Lo cierto es que para solucionar el problema hace falta que se involucre la empresa privada y el Estado creando zonas para estacionarse de acuerdo con el modelo urbano que construyen.
El Reglamento del Tránsito de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) indica que las multas por estacionarse en lugar prohibido o mal estacionado van desde 10.00 dólares y 50.00 por estacionarse a mano contraria.