El candidato a la presidencia por la nómina Acción Opositora, Alberto Vallarino, dijo ayer en su visita a las tierras altas chiricanas, que "él prefiere prometer el cielo y la tierra, que ofrecer lo que el Toro ha hecho que es haber creado el propio infierno" en Panamá, al tiempo que lo retó a debatir el tema públicamente.
Durante sus declaraciones, el político criticó el programa presentado por Nueva Nación, afirmando que ese no es un plan de gobierno, al tiempo que calificó como vergonzoso el hecho de que según él, la mitad de los panameños que tienen un trabajo en este país, reciben un ingreso menor de 250 balboas al mes.
Subrayó que toda campaña electoral está basada en la presentación de propuestas y por lo tanto, resulta errado decir que prometemos el cielo y la tierra.
No obstante, declaró que él prefiere prometer el cielo y la tierra que ofrecer lo que "El Toro" ha hecho, que es el propio infierno en la tierra para todos los panameños.
"Si nosotros fuéramos a hacer lo mismo que Pérez Balladares está haciendo, para qué estaríamos participando en esta elección y por qué estamos opuestos a su política, lo que sucede es que ellos no tienen otra alternativa", acotó.
Igualmente, expresó que en su gobierno las políticas se adoptarán sin violentar ningún acuerdo internacional, en alusión a las declaraciones del presidente Ernesto Pérez Balladares de que ninguna "brisita política" derrumbará su actual plan económico.
Tras mostrarse totalmente en desacuerdo con las declaraciones de Pérez Balladares, Vallarino dijo creer que a él se le ha olvidado que no será presidente de este país el 1 de septiembre de 1999.
Según el banquero, Acción Opositora ha presentado desde hace más de seis semanas, planteamientos claros con relación a su plan económico de acción social y en el cual se incluyen alternativas diferentes a la política actual, donde lo único que predomina es el desempleo y los bajos salarios.
Expresó que en Panamá no impera la monarquía ni la dictadura, sino la democracia, donde el que verdaderamente manda es el pueblo y es precisamente éste, quien en la actualidad pide a gritos que se hagan los cambios necesarios para solucionar el más grave problema, como es el desempleo.
En su intervención, Vallarino instó a sus adversarios a debatir públicamente los programas, al tiempo que solicitó a los medios de comunicación del país, que sean el puente para que dicho análisis se realice.