PREGUNTAS**Hay quienes sustentan que lo que abunda luego de la presentación del proyecto de ampliación del Canal son las dudas. Es lógico que muchos estén agobiados por preguntas e incertidumbre. Lo valioso de este momento es que las interrogantes pueden ser despejadas con información confiable, y con las suficientes buenas intenciones.
CONFIANZA**Sin embargo, también es cierto que el Gobierno no logra que el panameño común, ese que no entiende del todo los datos recibidos, confíe, no sólo en la información, sino en las autoridades que la proporcionan. La duda es más profunda cuando quien te pide calma causa el ruido que te espanta la paz.
EJEMPLO**Bueno sería que el Gobierno dé muestras de que en realidad quiere perseguir a los corruptos actuales, y luego diga cómo evitará que tantos miles de millones de dólares del Canal se pierdan en pillerías y negocios ocultos. Sólo así, con la mano fuerte que el pueblo reclama para volver a tener fe, se podrá entonces pedir confianza a un país que ya no cree en nadie.