La Fiscalía de Manhattan presentó hoy cargos que pueden conllevar cadena perpetua contra los cuatro detenidos hace dos semanas por tratar de atentar contra una sinagoga y un centro judío de Nueva York, así como por planear el derribo de aviones militares.
El fiscal en funciones Lev Dassin informó hoy en un comunicado de que ha presentado cargos contra James Cromitie, Davis Williams, Onta Williams y Laguerre Payen, todos ellos delincuentes habituales y ex convictos con ansias de hacer la yihad (guerra santa) que en su mayoría se convirtieron al islam durante su paso por prisión.
Se les acusa de conspiración e intento de utilizar armas de destrucción masiva en Estados Unidos, de adquirir y usar misiles antiaéreos, y de matar oficiales y empleados de este país, delitos que en su mayoría conllevan penas máximas de cadena perpetua.
Los acusados fueron detenidos el pasado 20 de mayo en el barrio neoyorquino de El Bronx después de haber sido vigilados durante meses por el FBI y las fuerzas del orden.
Cromitie era el cabecilla del grupo, según informó en su día el responsable de la Policía de Nueva York, Raymond Kelly, quien detalló que eran "delincuentes de poca monta" que querían hacer la yihad en Estados Unidos.
"Dijeron que querían hacer la yihad, que les preocupaba lo que estaba pasando en Pakistán y que se estuviera matando a musulmanes", añadió Kelly en una conferencia de prensa.
Los cuatro fueron detenidos poco después de colocar lo que ellos creían que era un explosivo en el maletero de un automóvil ante una sinagoga del barrio de Riverdale, en El Bronx, y otras dos bombas falsas en el asiento trasero de un vehículo estacionado en otro centro judío cercano.
Además, según detalló la Fiscalía, pretendían disparar misiles contra aviones de la base aérea de Newburgh, una localidad a unos cien kilómetros al norte de Nueva York donde vivían los cuatro.
El FBI y otros cuerpos de seguridad estadounidenses habían vigilado y suministrado material armamentístico falso a los detenidos.