El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, enumeró hoy los compromisos que existen con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para seguir dentro del acuerdo económico financiero trianual, firmado por el Gobierno de Daniel Ortega el año pasado.
En un programa de opinión del canal 8 de la televisión local, Rosales dijo que entre los compromisos con el FMI figuran presentar un presupuesto para 2009 en línea con el programa que desde ayer pasa por una segunda revisión.
Una misión técnica del FMI que llegó ayer a Managua, encabezada por Luis Cubeddu, abordará con el equipo económico del Gobierno de Nicaragua, el impacto que en el 2009 tendrá en este país la crisis financiera mundial.
Rosales dijo que un presupuesto en línea con el acuerdo implica un déficit fiscal que no pase del 1,2 por ciento del Producto Interno Bruto.
Señaló que si el Gobierno no tiene los recursos líquidos previstos para financiar el presupuesto de 2009, entonces se tendrá que hacer un ajuste.
Reconoció que la aprobación por parte de la Asamblea Nacional de la ley del presupuesto del próximo año se convierte, "sin lugar a dudas, en un criterio muy importante para que en este proceso de revisión Nicaragua pueda seguir en un programa con el FMI".
El proyecto de ley de presupuesto de 2009 fue presentado por el Gobierno de Ortega el 15 de octubre pasado, pero no ha sido aprobado por la Asamblea Nacional como repercusión de la crisis que vive el país tras las elecciones municipales del 9 de noviembre pasado.
Rosales dijo que el Parlamento aún no ha aprobado el nombramiento de tres miembros del Consejo Directivo del Banco Central.
El nuevo Consejo Directivo del Banco Central tiene que ratificar todo lo actuado en materia de renegociación de los bonos bancarios, aplicación del Manual Único de Cuenta por parte de los bancos en lo relacionado con los bonos bancarios que fueron renegociados.
Igualmente, está pendiente la presentación de una evaluación sobre la posición financiera del Banco Central, propuesta de fortalecimiento institucional del banco emisor, que implica una necesaria reforma a la ley orgánica del BCN.
Además, la presentación del informe oficial de la cooperación externa recibida hasta el pasado mes de junio, así como de la ley de reforma tributaria de 2008.