El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, cuyo país ostenta la presidencia de turno de la Unión Europea, ha llamado a los Veintisiete a abogar por "más Europa" y no caer en "nacionalismos y proteccionismos" a la hora de hacer frente a la crisis económica.
Tusk ha hecho estas declaraciones al presentar hoy en el Parlamento Europeo los objetivos de la presidencia polaca de la UE y ha obtenido el respaldo de una amplia mayoría de los grupos de la Eurocámara, así como del presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, que han aplaudido su europeísmo.
El mensaje de "más Europa" significa un punto de inflexión después de la presidencia húngara, finalizada hace una semana, y marcada por los reproches del primer ministro, Víktor Orban, hacia Bruselas por entrometerse en asuntos de su política nacional de Hungria, como la polémica ley de medios.
Durante el semestre húngaro, también se hicieron evidentes las diferencias de algunos países respecto a los rescates de algunas economías endeudadas de la eurozona y se aprobó restringir la libertad de circulación de personas en caso de presión excepcionales migratorias, ambos pasos en sentido contrario de la construcción europea.
El respeto al espíritu del tratado de la Europa sin fronteras Schengen ha sido enfatizado en varias ocasiones por el liberal polaco, que ha afirmado en el debate ante los eurodiputados que "la libre circulación es un valor a defender a toda costa".
Barroso ha dicho que confía en la capacidad de Varsovia para "encarar los retos históricos con un liderazgo fuerte y europeísta".
Las bancadas de los grupos euroescépticos, principalmente de conservadores holandeses y británicos, han acusado a los polacos de ocupar los puestos de trabajo en sus respectivos países por considerar que corresponden a sus nacionales que están en el desempleo.
También han acusado a Varsovia de querer incluir en el espacio Schengen a Bulgaria y Rumanía.
Barroso ha calificado esas críticas de "propias del nacionalismo chovinista más despiadado" y ha añadido que "algunas viejas potencias de la UE no pueden entender que un país nuevo tengan un compromiso europeísta tan grande".
El primer ministro polaco ha apuntado por otro lado que "Europa no es el problema sino la solución a la crisis".
En este sentido, ha llamado a "no solo ahorrar sino también invertir", a mejorar el mercado interior y a seguir actuando con solidaridad para poder salir de la crisis con las economías más débiles.
"Yo cuando pienso en Grecia no pienso solo en deuda e infracción normativa financiera, sino en la Grecia de Pericles", ha señalado Tusk, que ha apuntado que "dentro de la UE puede haber países más o menos europeístas, pero todos comparten los valores fundacionales".
"No voy a prometer milagros pero con un fuerte liderazgo europeo se saldrá de este bache, de la misma forma en que Europa supo resurgir de la Segunda Guerra Mundial", ha apuntado el primer ministro polaco.
Tusk ha elogiado el papel de la Eurocámara, si bien ha sido más crítico con el Consejo Europeo, al que ha pedido que "dé voz a todos los países, para que la política no siga estando en manos de los países más influyentes", una crítica velada a los encuentros bilaterales previos a todas las cumbres europeas entre la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
Polonia, el país más grande de la ampliación de la UE al este en 2004, no ha parado de crecer pese a la crisis económica y financiera y en 2010 su crecimiento superó el 4 por ciento.
La quiebra de Lehman Brothers impidió a Polonia a alcanzar los criterios de Maastrich para adoptar el euro en el horizonte 2012, como estaba previsto, si bien espera hacerlo "lo antes posible", ha apuntado Tusk en rueda de prensa.
La presidencia polaca de la UE se prolongará hasta el 31 de diciembre, un semestre en el que se espera desatascar el paquete de gobernanza económica europea, cuyas negociaciones están bloqueadas por las discrepancias entre los Veintisiete y el PE por el régimen sancionador para los países que no cumplan los objetivos comunitarios de deuda y déficit.