El presidente de EE.UU., Barack Obama, expresó hoy su satisfacción por los logros legislativos obtenidos en los últimos días y prometió que "continuará el espíritu" de colaboración en la segunda mitad de su mandato
Obama hablaba así en una rueda de prensa convocada después de que el Senado ratificara hoy, por 71 votos contra 29, el nuevo tratado START de desarme nuclear con Rusia.
Según indicó, la ratificación del START, sumada al acuerdo de impuestos y la abolición de la ley que prohibía a los homosexuales declarados militar en las Fuerzas Armadas (DADT), demuestra que, dijo, "no estamos condenados a un perpetuo punto muerto" en el Congreso.
"Es posible tener desacuerdos, mantener largas discusiones, pero podemos acabar avanzando", destacó el presidente estadounidense, quien reiteró que una vez que el nuevo Congreso tome posesión en enero continuará los esfuerzos puestos en marcha en las últimas semanas para tender puentes y gobernar en colaboración con los republicanos.
Una vez que comience la nueva legislatura, los republicanos tendrán la mayoría en la Cámara de Representantes y contarán con cinco escaños más que ahora en el Senado.
Eso ha obligado a Obama a cambiar su estrategia legislativa, que hasta las elecciones parlamentarias del 2 de noviembre se basaba en las ampliar mayorías de que disfrutaban los demócratas en ambas cámaras.
En su rueda de prensa de hoy, el presidente estadounidense aludió a los logros obtenidos en las últimas semanas en el Congreso, donde se ha ratificado el START y se ha abolido la ley que prohibía la presencia de homosexuales declarados en las Fuerzas Armadas (DADT).
En este sentido, aseguró que el tratado de desarme nuclear con Rusia "hará del mundo un lugar más seguro", al avanzar no sólo el objetivo de un mundo sin armas nucleares sino también la cooperación con Moscú.
Acerca de la DADT ("Don't Ask Don't Tell" o "No me preguntes y Yo no te Cuento), aseguró que la abolición se pondrá en funcionamiento "rápidamente".
Obama también aludió a la prisión de Guantánamo, que prometió cerrar en el plazo de un año a su llegada a la Casa Blanca.
El presidente indicó que sigue queriendo clausurar esa prisión, pues eliminarla destruiría "la herramienta de reclutamiento número uno para los terroristas".
No obstante, indicó que su Gobierno examina las posibles opciones para decidir qué hacer con un grupo de detenidos, considerados de gran peligro, a los que no se puede someter a juicio pero que representan una amenaza demasiado grande como para ponerles en libertad.