PRESOS**Las serias objeciones hechas por el procurador Sossa a la recién aprobada ley penitenciaria, debiera ser suficiente para auspiciar una discusión de especialistas que conduzca hacia su modificación. Es inadmisible que la concesión de permisos a los presos quede en las exclusivas manos de administrativos y asesores del Ministerio de Gobierno, a través del Sistema Penitenciario y de su dirección, porque se presta a abusos.
ABUSO**Y es que aunque Concepción Corro sea una profesional meritoria y esté haciendo un buen trabajo a cargo de la Dirección de Corrección, ella es temporal; y mañana puede encargarse del puesto un funcionario inescrupuloso que, abusando de la flexibilidad de la ley, ponga precio a los permisos, sin consideración a parámetros científicos y objetivos, burlando el espíritu de la normativa que es el de resocializar al reo.
PROPUESTA**Debe adoptarse un sistema que, partiendo de lo ya aprobado, añada la consulta previa del juez que tuvo a su cargo el caso, del Ministerio Público y de la víctima del delito, para que sean oídos; y no sólo - como ahora se pretende - que lo haga Corrección con el auxilio de una comisión de técnicos. Debe asimismo, respetarse el parámetro del cumplimiento de parte sustancial de la pena y la obligada buena conducta.