El primer ministro peruano, Javier Velásquez Quesquén, se mostró hoy a favor de que se autorice al ex presidente Alberto Fujimori, condenado a 25 años de cárcel, asistir a la boda de su hija Sachi en una capilla del lugar donde está recluido, tal como ha solicitado.
En declaraciones a los periodistas, Velásquez Quesquén dijo que "es un tema humanitario que no debe merecer mayor connotación" y que, por tanto, el Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) "o la Policía Nacional deben autorizar".
La solicitud del ex mandatario, confirmada ayer por el jefe del Inpe, Rubén Rodríguez, considera la posibilidad de que la ceremonia se celebre en el recinto donde Fujimori está preso, la Dirección Nacional de Operaciones Especiales (Diroes) de la policía, por lo que el reo no tendría que abandonar el lugar.
Velásquez agregó que no se sentiría "mortificado" si el Gobierno autoriza la ceremonia, a pesar de que el presidente Alan García no pudo asistir al entierro de su padre en 1994 porque se consideraba un perseguido político de Fujimori y estaba asilado en Colombia.
"Nosotros no vamos a contestar de esa manera, sino se deslegitima el sistema democrático", apuntó.
El primer ministro dijo que ha revisado el código de reclusión penal y comprobó que "no hay impedimento para que se pueda autorizar un tema de carácter netamente humanitario".
Sachi Fujimori anunció ayer a Radio Programas del Perú (RPP) su intención de realizar su boda religiosa con el alemán Mark Koening con la presencia de su padre, aunque esto implicara tener que casarse en la capilla de la Diroes.
El jefe del Inpe señaló que el pedido del ex gobernante deberá ser evaluado por un consejo técnico y que la decisión puede tomarse en las próximas 48 horas.
"De aprobarse el pedido, en el caso de los invitados, se aplicará el mismo criterio que con los asistentes a los juicios en la Diroes", agregó.
Fujimori ha sido condenado por la muerte de 25 personas en las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, de 1991 y 1992, respectivamente, y por el secuestro de un periodista y un empresario tras el autogolpe de Estado de 1992.