Por lo menos 10 misiles cayeron en el centro de Bagdad ayer, dos de ellos en el complejo presidencial de Sadam Hussein, informó un corresponsal de la AFP. Una columna de humo negro se elevó sobre el complejo presidencial, situado en una de las orillas del Tigris, que fue alcanzado por los misiles hacia las 22H30 locales (19H30 GMT). Fuertes explosiones se oyeron en diferentes lugares del centro de la capital y una de ellas fue seguida por un breve incendio.
Aproximadamente, 12 retumbaron en las afueras del oeste de Bagdad en las primeras horas de hoy, estremeciendo edificios en el centro de la capital iraquí. Mientras tanto, los intensos combates contra la Guardia Republicana proseguían a unos 100 km al sur de la capital y miles de voluntarios extranjeros árabes llegaban para combatir en las filas iraquíes.
El Ejército norteamericano libró ayer su primera gran batalla contra la Guardia Republicana iraquí cerca de Kerbalá, mientras que las fuerzas británicas reforzaban su dispositivo militar en los suburbios de Basora, en un día de relativa calma que permitió que decenas de habitantes huyeran de esa ciudad del sur de Irak.
Ayer, la tercera división de infantería norteamericana (3IA) inició los primeros combates contra unidades de la Guardia Republicana concentradas al este de Kerbala, indicó a la AFP el coronel Will Grimsley, comandante de la primera brigada de la 3ID. "Es el primer contacto serio" directo con esas fuerzas de élite del régimen de Hussein, precisó este oficial cerca de Najaf, a unos 50 km al sur de Kerbala.
Otros oficiales norteamericanos en la zona informaron de que 200 combatientes iraquíes habían muerto y otros habían resultado heridos o habían sido hechos prisoneros en los combates. Según un primer balance de fuentes médicas, seis civiles murieron y decenas resultaron heridos en esos bombardeos.
El ministro de Relaciones Exteriores iraquí, Naji Sabri, acusó a las fuerzas de la coalición de intentar "desmantelar" Irak antes de querer colonizar el país. Sabri se congratuló por la llegada de "más de 5,000 voluntarios extranjeros árabes" dispuestos a combatir. Entre tanto, el ministro iraquí de la información, Mohammad Said Al Sahhaf, señaló ayer que el Ejército iraquí mató 43 soldados británicos y norteamericanos en las últimas 36 horas.
"Cuatro apache, dos aviones sin piloto Predator, 13 tanques, ocho vehículos de transporte y seis blindados" de la coalición también fueron destruidos desde el domingo. Y un portavoz militar iraquí afirmó ayer que al menos 54 soldados norteamericanos o británicos habían muerto en las últimas 24 horas de combate.