Delegados de cerca de 2.000 de 18.000 cortadores de caña de azúcar del departamento del Valle del Cauca, suroeste de Colombia, lograron hoy un acuerdo para poner fin a una huelga que completó 56 días.
Los cortadores colombianos de esa región en la que hay sembradas algo más de 200.000 hectáreas de caña y que surten a 12 ingenios, se lanzaron a la huelga por mejores salarios, estabilidad laboral, seguridad social y la eliminación de cooperativas de trabajo.
El ministro de la Protección Social, Diego Palacio, mediador entre los trabajadores y los empresarios del Ingenio Cauca (Incauca), explicó a periodistas que el acuerdo consistió en un "aumento del 11,5% al valor por tonelada cortada, recursos de los empresarios para un fondo de vivienda, becas estudiantiles para sus hijos e incremento en la dotación" para su labor.
Palacio declaró su complacencia por el acuerdo y confió desde Cali, capital del departamento del Valle del Cauca, en que éste puede marcar la solución definitiva para otros ingenios de la región.
Además, en que el lunes las actividades estén normalizadas en ese centro de producción de azúcar y etanol.
Con este convenio las labores empezaron a ser restablecidas este sábado y unos 15 millones de litros de etanol y miles de toneladas de azúcar bloqueadas por la huelga comenzaron a ser enviadas a los centros de consumo.