La Procuradora antidrogas de Perú, Sonia Medina, sostuvo hoy que hay en el aparato judicial de su país jueces que obedecen a los intereses del narcotráfico que deberían ser "no solo separados, sino denunciados penalmente".
"No me explico si estamos frente a un desconocimiento de lo que significa el narcotráfico: son jueces obsecuentes con el delito o simplemente responden a otro tipo de interés", declaró Medina al diario "La República".
La procuradora hace referencia a la reciente decisión de los tres magistrados de la cuarta Sala Penal de reos en la cárcel de Lima de archivar la investigación por lavado de activos contra Orlando Sánchez Paredes y Jesús Estévez, investigados desde hace años por delitos de narcolavado.
Orlando Sánchez Paredes es considerado jefe del clan familiar de Los Norteños en la provincia norteña de Trujillo, y La República publica hoy una serie de documentos que supuestamente lo vinculan con la adquisición a través de falsas identidades de edificios posteriormente utilizados para la recepción y el envío de alijos de droga.
Según Medina, los narcotraficantes "buscan jueces a su medida (...). Si no les surte efecto en primera, lo logran en segunda instancia y hasta en la Corte Suprema", y añade que hay casos en los que prefieren ir a instancias superiores porque supuestamente cuentan con aliados más fieles entre la judicatura.
La procuradora no confía siquiera en que el Poder Judicial pueda sancionar a los jueces cómplices, y cree que es el Consejo Nacional de la Magistratura el único que podría adoptar medidas disciplinarias.
Según las cifras hechas públicas en junio por la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito, Perú ha pasado a ser el primer país productor de hoja de coca, aunque sea el segundo en número de hectáreas dedicadas a este cultivo, y hay analistas que advierten de que podría haber pasado a ser también el primer productor de cocaína procesada.
Especialistas en narcotráfico como Jaime Antezana y Rubén Vargas criticaron el viernes que el presidente Alan García olvidara en su discurso anual del miércoles mencionar el narcotráfico, una verdadera "bomba del tiempo", en palabras del primero.