Los participantes del primer Diálogo Interreligioso del Mercosur, que concluyó hoy tras dos jornadas de reuniones en Asunción, propusieron considerar a las religiones como elementos de cohesión entre las sociedades de la región.
"Se debe entender a la religión como algo importante para la vida, como aproximación de pueblos, como solidaridad", dijo el teólogo brasileño Leonardo Boff en una rueda de prensa.
"Tenemos cada vez más una diversidad religiosa que no puede significar una divergencia, una separación, una discriminación o antagonismos" en la región, opinó, por su parte, el dominico brasileño Carlos Alberto Libanio Christo, conocido como "Frei Betto".
Boff y "Frei Betto" han sido los expositores más destacados de este encuentro, incluido en el programa que Paraguay ha organizado para este primer semestre en que preside el Mercosur.
En la jornada inaugural participó el jefe de Estado paraguayo, Fernando Lugo, quien en sus tiempos de obispo católico abrazó, como Boff y "Frei Betto", la Teología de la Liberación.
"Somos pueblos místicos y eso ayuda a disminuir los prejuicios y las distancias que nos hacen más racionales", señaló Boff.
En cuanto al rol de los religiosos en la sociedad, el teólogo destacó que debe consistir en una "misión ética".
"Es decir, suscitar valores de justicia, combate a la corrupción, amor a la verdad y hacer que los ciudadanos participen, que sean activos" en los procesos sociales, indicó.
Consideró además que esa misión no debe tener "una dimensión directa en el campo político", pero si en la elevación de la conciencia de los procesos de que vive un país".
"Frei Betto" opinó por su parte que la mejor manera para fomentar los espacios interreligiosos será el aprovechamiento de la "primavera democrática que se vive en América del Sur, con los gobiernos democráticos populares, incluido el Paraguay, para hacer grandes cambios estructurales".
"Es momento de combatir las deficiencias democráticas, promover sistemas estructurados y garantizar una sociedad con menos desigualdad", acotó el religioso.
Por otra parte, Boff dijo que conversó brevemente con Lugo, quien asumió la Presidencia el 15 de agosto de 2008, sobre la situación política y social por la que atraviesa Paraguay.
"No es fácil hacer un juicio objetivo, además, no vivo aquí, pero por lo que veo de parte de Lugo existe una inmensa capacidad de suscitar esperanzas, de no defraudar al pueblo y de enfrentar las dificultades que son naturales de un proceso político", expresó el teólogo.
Consideró además que el mandatario paraguayo "tiene la profunda convicción de que en cinco años va a abrir un camino de cambio para este país".
La llegada del ex prelado a la Presidencia, al frente de una coalición de amplio espectro ideológico, supuso el fin de 61 años ininterrumpidos de Gobierno del Partido Colorado.
La Santa Sede concedió en 2008, en una decisión sin precedentes, la reducción al estado laical a Lugo, quien había sido suspendido "a divinis" luego de renunciar a sus hábitos en diciembre de 2006 para dedicarse a la política. EFE
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