Ex mandatarios y empresarios iberoamericanos reunidos hoy en el Círculo de Montevideo reclamaron un diálogo urgente entre los sectores público y privado, y confiaron en la experiencia acumulada en la región para afrontar la actual crisis financiera internacional.
Ex presidentes como el brasileño Fernando Henrique Cardoso, el chileno Ricardo Lagos, el español Felipe González y el uruguayo Julio María Sanguinetti asistieron este martes a la reunión de la fundación Círculo de Montevideo en la ciudad balneario de Punta del Este, a 140 kilómetros de la capital uruguaya.
A esta segunda edición del encuentro "Tendiendo puentes: hacia una nueva sociedad de bienestar" organizado por el Círculo de Montevideo acudieron también grandes empresarios como el mexicano Carlos Slim o el subdirector general del Grupo Santander, José Juan Ruiz.
El tema central de la reunión fue la crisis internacional, sus efectos en Iberoamérica y la forma de capear el temporal financiero sin que este cause graves daños en la región.
Los expertos confiaron en la experiencia acumulada por la región en pasadas crisis para afrontar la actual.
"Hemos manejado más crisis de este tipo que ningún país del mundo", dijo Ruiz en su intervención, titulada "La crisis americana y sus impactos en América Latina".
La crisis financiera internacional "es fuerte, pero América Latina y el Caribe está bien preparada, con reservas, y firme como para enfrentarla", dijo por su parte Carlos Slim, quien en los prolegómenos del encuentro reiteró su intención de seguir invirtiendo en esta área mundial de economías emergentes.
El ex presidente brasileño Cardoso también confió en el potencial de la región, pero fue más prudente y subrayó que América Latina y el Caribe también precisará "de los chinos, los indios y los árabes" para superar esta difícil encrucijada.
Al tiempo que criticó la ausencia del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en medio de la crisis financiera.
Tanto Felipe González como el ex presidente Lagos apostaron por el esfuerzo conjunto de los Estados y las empresas para encontrar soluciones a la crisis.
El ex jefe de Gobierno español reclamó un diálogo "franco" y con "urgencia" entre los sectores privado y público, a fin de "articular paquetes de medidas comunes" y salir de esta peligrosa situación a la que se llegó tras muchos errores y el desprecio al papel estatal y de los parlamentos, agregó.
"Se condenó a la política como un estorbo, se la degradó, y ahora la mano invisible del mercado tiende la mano a los políticos para que arreglen el desajuste", añadió el ex líder socialista.
Lagos, por su parte, dijo que "la única forma" de salir adelante de la crisis es a través de la "confluencia de los sectores públicos y privados".
El ex mandatario chileno se manifestó preocupado al expresar que aún se desconoce cómo y hasta cuándo la crisis golpeará a América Latina.
Tanto Lagos como Cardoso compararon esta crisis con la debacle financiera de 1929, aunque, según el ex presidente brasileño, "en la actualidad se están haciendo grandes esfuerzos para que no vuelva a ocurrir lo mismo".
Los países iberoamericanos no deben "achicarse", dijo Lagos, quien advirtió que se ha de evitar a toda costa que se produzca una "fractura social".
En este sentido, el vicepresidente uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, indicó que el equilibrio medioambiental, el impulso del acceso al conocimiento y el fomento de los derechos humanos son algunas de las claves para lograr el bienestar social que se busca.
Slim consideró también "fundamental" que se recupere la confianza entre los bancos y "que se retomen los créditos entre ellos", evitando los créditos especulativos y la creación de esos "casinos financieros" en que se convirtieron algunas entidades.
Según el empresario, "América Latina y el Caribe no puede quedarse dos meses con los brazos cruzados esperando a que asuma Barack Obama como presidente de Estados Unidos y aguardar sus medidas".
"Debemos atacar el problema sin perder tiempo", aseveró Slim, para quien una de las claves es que el crédito "fluya" y evite que la crisis repercuta en las compañías y en las personas.
Es preciso "rescatar al deudor, especialmente a quienes tienen créditos hipotecarios", con moratorias o intereses realistas, a la par que los Gobiernos apoyan a la pequeña y mediana empresa y así se mitigan los efectos de la crisis en las economías nacionales", agregó Slim.