Lo que se puede considerar como una crónica de una muerte anunciada, ocurrió en la urbanización El Tecal, Vacamonte en el distrito de Arraiján, cuando unas 20 residencias resultaron afectadas por el desbordamiento del sistema de aguas negras que colapsó.
A los afectados no les quedó más remedio que salir a la calle para evitar contacto con las aguas negras.