El 12 de agosto del 2003, bajo la administración de la ex presidenta de la República, Mireya Moscoso, se dio la orden de proceder para la ampliación y reconstrucción de la carretera Interamericana tramo de Aguadulce a Divisa de 19.5 kilómetros por un valor de B/. 16,927,431.50, con bonos del Estado, responsabilizándose a la Constructora del Istmo.
Hoy este tramo carretero es objeto de disgustos entre la población coclesana, por el completo abandono en que se encuentra, porque sólo abundan herbazales y lodo, convirtiendo la carretera en una trampa de muerte, al no contar con hombros, ni peatonales.
Tramos como la Quijada del Diablo, ya han cobrado vidas en accidentes automovilísticos porque falta la señalización de advertencia de finalización de la doble vía.
Además las casetas de espera a lo largo del tramo han sido destruidas, razón por la cual los usuarios tienen que enfrentarse a las inclemencias del tiempo y para colmo, la grava que se utilizó no es la adecuada.
En junio de este año y cuando se concluía la construcción de la estación concretera, se paralizaron por completo los trabajos, aduciendo las fuentes consultadas que prefirieron reserva de sus nombres, que no había dinero ni para pagarles a los sub contratistas.
Tratamos de obtener versiones de parte de representantes de la empresa, pero fue infructuoso.
De igual manera intentamos con funcionarios del Ministerio de Obras Públicas en Coclé, quienes manifestaron que estas informaciones sólo las pueden dar en la coordinación de la ciudad capital, por supuestos malos manejos.
En fin, tanto la población como autoridades locales de Coclé esperan un pronunciamiento de la administración actual y que se pueda concluir la ampliación y reconstrucción de esta importante vía que contribuirá al desarrollo de esta región.
Abandonado tramo Aguadulce – Divisa
En el área abundan herbazales y lodo, tampoco hay aceras.