Colón. Una noticia amarga recibió la familia Flores, en el corregimiento de Puerto Pilón, Barriada de Villa Catalina Sector C, cuando la menor Maritza Celidet Flores, de 17 años, fue encontrada muerta dentro de su humilde vivienda.
Entre llantos, Georgina Flores, contó que se sentía culpable de que haya decidido quitarse la vida porque su sobrina le comentó que su madre no le creía que el padrastro quería abusarla sexualmente y que en las noches la tocaba, al igual que a su otra hermana.
Aseguró que la madre Justina Flores, no le creía y lo que hizo fue echarlas de la casa, por lo que ella se llevó a una y lamentó no haber hecho lo mismo con Maritza. "Nunca les creyó lo que ocurría con las muchachas", sostuvo.
"No quería razonar, decía que era mentira que era cosa de ella y de nosotras", advirtió la angustiada tía.
"Vine a visitarla como lo hacía todas las mañanas y como no respondía entré y la encontré muerta y aunque traté de ayudarla ya era demasiado tarde", expresó llorando el abuelo Félix Morán Núñez, de 73 años.
El hecho se presume ocurrió entre eso de las 8 de la mañana de ayer.
El abuelo Félix dijo que crió a su nieta hasta casi los 10 años, pero como quería estudiar se fue a vivir con su madre.
Indicó que le pidió a la madre de las adolescentes que estuviera más pendiente de sus hijas, pero no hacía caso, y siempre pensó que algo malo podía ocurrir.
La menor que murió por asfixia estudiaba el V año del Colegio Benigno Jiménez y su cuerpo fue levantado casi a las 10:00 p.m.