El celador del taller donde fue encontrado el cuerpo del niño Julio García, asesinado en la provincia de Herrera, se encuentra detenido en la cárcel pública de Chitré, como primer sospechoso del crimen, luego de que rindieran declaraciones contradictorias sobre el caso.
Vidal Barría, de 51 años de edad declaró en principio que era inocente y según él, fue detenido por "no haber ido a trabajar ese día". Sin embargo, posteriormente declaró que "había encontrado al niño y que había cometido el error, en no decirlo, que había sido un accidente y que le había echado al agua".
Por su parte, la fiscal superior Nedelka Díaz de Castillo dijo que ha ordenado la detención preventiva de Barría porque han encontrado muchas versiones contradictorias en su declaración, por lo que no ha podido demostrar su inocencia.
Luego de hacer una inspección al lugar, la funcionaria dijo que el sospechoso no ha sabido explicar algunas contradicciones de su defensa.
Manifestó que Barría se presume responsable del delito y se continuarán las investigaciones, mientras que se está a la espera de los resultados oficiales de medicatura forense.
Dio a conocer que al menor se le encontraron cabellos y vellos en el cuerpo, por lo que hoy llegará un especialista en fibras y cabellos para hacer una investigación.
En tanto, el defensor de oficio de Barría, Alfonso Barría Velarde, dijo que su cliente ha solicitado el detector de mentiras y las pruebas de ADN para demostrar su inocencia.
Vidal Barría al salir del Ministerio Público en la ciudad de Chitré fue custodiado por varios agentes de la policía, porque el público estaba presente y le gritaban que "pagará por la muerte de Julito".