¡Qué desgracia, cómo vino a suceder esto aquí! Así se lamentaban la tarde de ayer, tristes y cabizbajos, los obreros que laboran en la construcción de la barriada Estancia Las Mendozas, en La Chorrera, al enterarse de que dos de sus compañeros habían sido sepultados, en un canal de unos cinco metros de profundidad, bajo toneladas de tierra.
Todo ocurrió a eso de la 1:00 de la tarde, en la segunda etapa del proyecto, cuando Antonio Ruiz, de 23 años, y Félix Cedeño, de 49 años, estaban trabajando dentro del canal colocando un tubo para el drenaje de las aguas servidas de la barriada.
Sin esperarlo, de repente la tierra se les vino encima, sepultándolos y dando inicio a la fatal agonía.
Varios compañeros corrieron hacia el canal que había quedado cubierto. Empezaron a escarbar con las manos, palas y todo lo que pudieron encontrar a su alcance para tratar de sacarlos, pero todo fue imposible: los dos obreros accidentados estaban demasiado enterrados bajo la tierra que el equipo pesado había retirado al abrir la zanja.
Una vez que los obreros se dieron cuenta de que no podían sacarlos, llamaron a los bomberos y a la Policía Nacional, que, junto a miembros del Sinaproc y a paramédicos del 911, llegaron en menos de 20 minutos a brindar la ayuda. Sin embargo, al haber transcurrido hora y media del accidente, ambos obreros ya estaban sin vida.
Personal del 911, Sinaproc y Cuerpo de Bomberos de La Chorrera, ayudados por sus compañeros de trabajo, sacaron del canal el cuerpo sin vida de Félix y luego el de Luis Antonio.
La noticia corrió como pólvora entre los trabajadores de proyectos cercanos, quienes, al pasar cerca del lugar luego de terminar sus labores, miraban hacia Las Mendozas, desde los autos, con tristeza y solidaridad por la tragedia ocurrida.
Durante la operación de rescate, miembros del Sindicato Único de Trabajadores y Similares (Suntracs) llegaron al punto del accidente.
Dennis Ríos, dirigente del Suntracs en La Chorrera, lamentó lo ocurrido y fustigó duramente al Grupo Riga, responsable de la obra, explicando que sus compañeros estaban trabajando en una profundidad muy grande que sobrepasaba los 3 metros sin los tablones de seguridad reglamentarios. Agregó que nunca hicieron el talud o inclinación para depositar la tierra y evitar que esta les cayera encima.
Personal del Ministerio Público también se presentó en el lugar para realizar el levantamiento de los cuerpos e iniciar las investigaciones que determinarán las causas del accidente.