Miembros del Cuerpo de Bomberos y del Sistema Nacional de Protección Civil en Bocas del Toro, afirmaron que son los propios padres de familia, los que ponen en peligro la vida de sus hijos al comprar los fuegos artificiales y luego entregárselos para que supuestamente ‘se diviertan’, sin medir consecuencias, entre ellas, la posible pérdida de una extremidad, la vista o sufrir quemaduras que los marcan para siempre.
Sebastián Castillo, director provincial del Sinaproc, dijo que seguirán vigilando el cumplimiento de los decretos alcaldicia y nacionales sin embargo, las autoridades pueden cuidar que los lugares de venta sean certificados, que no se le venda a los menores sin embargo, la sociedad debe apoyar porque no es entendible que un mayor de edad a sabiendas del peligro que representan los juegos pirotécnicos, se presten para comprarlos y dejar la manipulación a carga de niños.
Por su parte, Enrique Morgan, capitán de los bomberos en Changuinola, fue claro al decir, que la ley es clara y el mayor de edad que se le compruebe que por su negligencia un niño o menor de edad resulte herido, debe ir preso como lo manda la ley.