Mientras muchos se divertían con poncheras, demencias y guaro en las fiestas del carnaval, otros se acercaron a Dios como los miembros de la Iglesia Adventista de Panamá que se congregaron en un retiro espiritual familiar en el campamento de Churube en el distrito de Natá.
Hay que destacar que la mayoría de estos grupos son jóvenes que una vez más comprueban que es fácil divertirse de manera sana, sin necesidad de estar entre el jolgorio o la perdición de los valores adquiridos.