El reclamo obligó al alcalde Luis Guerra a citar a los propietarios de unos 36 locales de expendio de bebidas alcohólicas, aunque sólo nueve acudieron a la citación.
Según Guerra, existe una lista de al menos 30 locales en los corregimientos urbanos, cuyos propietarios mantienen patentes comerciales para el expendio de licor en envases cerrados, pero que durante los fines de semana se transforman en cantinas.
Advirtió que se procederá a imponer multas en primera instancia e inclusive decretar el cierre de la patente.
Los propietarios de estos comercios deberán decidir entre arriesgarse a permitir el consumo de licor en sus establecimientos, o negar la venta del producto a los clientes para evitar ser multados.
Se citó el caso de un local ubicado en La Industrial, corregimiento de Barrio Colón, donde se ha solicitado constantes rondas de la Policía Nacional para evitar el consumo de licor en la vía pública.