Los estudiantes de las áreas de difícil acceso del país no recibieron ni un solo grano de arroz del programa de nutrición escolar, aseguran miembros de la Asociación de Educadores Veragüenses (Aeve).
Y es que durante todo el periodo de clases de este año, la dirigencia de Aeve ha denunciado que a los planteles públicos del país no llegaron los alimentos para los estudiantes como se hizo en los años anteriores.
Sin embargo, una fuente de la dirección regional del Meduca, en la provincia de Veraguas, asegura que el programa de nutrición se ha cumplido acorde con lo que se tenía estipulado para este año, enviando las remesas de alimentos y galletas nutricionales a los planteles.
Por su parte Abel Batista, secretario general de la Asociación de Educadores Veragüenses, denunció que es una "lástima" que después de casi todo un año lectivo sin alimentos en las escuelas, en las últimas dos semanas -ya cuando está a punto de terminar el periodo lectivo- es que ha llegado la comida, y la misma está dañada.
"Hay reportes de las áreas de difícil acceso en donde los docentes están denunciando que los granos han llegado llenos de gorgojo y eso no se puede comer", reveló el dirigente magisterial.
Batista lamentó el hecho de que el Meduca no haya garantizado la compra de alimentos para las escuelas, sobre todo, cuando hay un ahorro de 200 millones de dólares en el Fondo de Equidad y Calidad de la Educación (Fece), con el que se pudo suplir esa necesidad.
"Han acumulados 200 millones de dólares que debían ser para las necesidades en las escuelas y de los estudiantes, y que ahora probablemente irán a parar a las juntas comunales del Estado", agregó la fuente.
Por su parte, Elizabeth Ortega, una educadora que labora en el distrito de Müna, comarca Ngäbe-Buglé, criticó el hecho de que no se haya dado alimentación en los comedores escolares porque el Meduca no envió productos a sabiendas de que en las áreas de difícil acceso los niños se motivan a ir a las escuelas, precisamente porque reciben comida.
"En estas áreas donde hay pobreza, los niños van a clases porque saben que tienen su comida segura", añade la maestra.
Ortega incluso aseguró que el fracaso del programa de nutrición este año ha provocado deserción escolar en muchos estudiantes en las escuelas de la comarca Ngäbe-Buglé.
Para Juan Ramón Herrera, también dirigente de la Aeve, aunque existan investigaciones en proceso, el Gobierno debió garantizar que los alimentos siguieran enviándose a las escuelas, porque los niños no pueden pasar hambre.
"El Meduca no tiene idea de lo importante que es para un niño de área de difícil acceso el comer en la escuela", explicó Herrera.
Apoyo
- Problemas estructurales
- El año lectivo 2015 ha sido traumático para unos tres mil estudiantes de varias escuelas públicas de la provincia de Veraguas, debido a los problemas estructurales que han afectado el normal desenvolvimiento del proceso enseñanza-aprendizaje. El ejemplo más crítico es el del colegio Belisario Villar de Santiago, el cual desde el mes de mayo cerró sus puertas por la contaminación con fibra de vidrio y los cerca de 1,200 estudiantes han sido obligados a recibir clases por módulos. El otro caso es el de la escuela Miguel Alba de Soná, en donde este año ni siquiera se usó la estructura por contaminación con fibra de vidrio y los cerca de 1,000 estudiantes tuvieron que ser reubicados.