El agricultor Enrique Castillo pidió públicamente una reconsideración a la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), por la sanción administrativa aplicada por talar dentro del Parque Nacional Volcán Barú.
Castillo reconoció que, hace más de un año, anilló algunos árboles que eran bosques secundarios, y hasta ahora le aplicaron una multa de B/. 3 mil 808.50, lo que pone en peligro la plaza de empleo de 10 jornaleros en su mayoría de la etnia Ngöbe Buglé.
La finca La Filipina está dentro del parque, y Castillo agregó que en 1970 se dedicaba al cultivo de la papa en esas tierras.
Agregó que eso era antes de la creación del área protegida y él nunca amplió la frontera agrícola.
El PNBV se ubica a 3 mil 475 metros de altitud, en un perímetro de 14 mil 547.3 kilómetros cuadrados, y dentro de este territorio hay una población de 350 mil 832 habitantes, incluyendo algunas fincas agrícolas.
Destacó que si ANAM y la fiscalía ambiental lo sancionan severamente por los presuntos daños ocasionados al ambiente, sufrirá un duro golpe económico, porque las ganancias en las producciones agrícolas no son las mejores, por los altos costos que mantienen los insumos y el combustible.
Dijo que ha incursionado, con los grupos ambientalitas, con plantones de árboles maderables para reforestar parte de la zona.
Manifestó que actualmente no cuenta con los recursos necesarios para pagar esta multa, pues debe cerca de B/. 25 mil a las casas comerciales.
Castillo dijo que no se niega a pagar la multa impuesta por ANAM, pero el monto debe ser reconsiderado.
Personal administrativo de la ANAM, explicó que las multas se calculan en base al volumen de árboles afectados y la cantidad de madera obtenida. Y por ser dentro de un área protegida, la multa se duplica.
Señalaron que funcionarios técnicos serán enviados al lugar para hacer un informe detallado de los daños provocados.
Agricultor pide que se reconsidere sanción
La ANAM continuará realizando investigaciones, con el fin de sancionar a quienes no respetan las áreas protegidas.