Azuero. El administrador de la ANAM, Ricardo Anguizola dijo recientemente que "hay productores que están sembrando en las partes bajas del río La Villa en Azuero, donde otros productores vierten aguas contaminadas de las porquerizas lo que pone en peligro las cosechas".
Anguizola manifestó que hay una situación muy delicada en este aspecto, los productores que utilizan esa agua para los cultivos, es posible que no logren vender esas cosechas a la industria, "porque no van aceptar ése producto contaminado", esto no sucede aún pero es una situación a la cual debe prestársele atención, aclaró Anguizola.
Indicó que los pequeños productores tienen todo el respaldo de la ANAM, para adecuarse. "Esto no quiere decir, dijo Anguizola, que ahora deben hacer grandes inversiones, yo le he indicado al director nacional de Calidad Ambiental, que dentro del programa que nosotros impulsamos, que se llama Producción Limpia, dirigido a pequeños y medianos productores, existen métodos y técnicas que se pueden aplicar que inclusive les trae ganancias". Detalló que se plantea cómo establecer métodos sencillos, lo que requiere voluntad para no causar la contaminación irresponsable, despreocupada e indiferente que se da por parte de los usuarios del río.
Anguizola hizo un llamado de conciencia indicando que no es aceptable la actitud del mínimo esfuerzo, porque "es más fácil no hacer nada, pero esto ya no es posible y todos tenemos que poner de nuestra parte".
Añadió que la contaminación del río La Villa tiene otras repercusiones, pudiendo afectar las posibilidades que se abren a Panamá como por ejemplo el Tratado de Libre Comercio con Taiwan. Les voy a decir algo, para que Taiwan reciba nuestros productos tenemos que demostrar que lo hacemos con la calidad y el proceso adecuado, porque si nosotros pretendemos exportar, los países como Taiwan no votan sus residuos sin tratamiento alguno., añadió.
Afirmó que ellos van a exigir a los productores que ofrezcan la calidad que ellos producen. Manifestó que los tratados que Estados Unidos ha firmado con Chile, México, Singapur y Jordania, todos establecen una cláusula, que señala, que las partes firmantes cumplan con las normas nacionales referentes a los temas de ambiente que tienen; es decir no es que cumplan con las de ellos (de los norteamericanos), lo que piden es que se cumplan con las nuestras, expresó.