José Del Cid, quien reside en las faldas del volcán Barú, en la provincia de Chiriquí, dijo ayer a este medio que desde hace tres días se escuchan ruidos que provienen supuestamente de las entrañas del coloso dormido.
Del Cid detalló que su residencia está ubicada en la barriada Nueva California, a tan sólo unos 500 metros del volcán, razón por la que toda su familia ha podido escuchar los extraños ruidos que siempre se dan de 2:00 a 4:30 a.m.
"El ruido que oímos en estas madrugadas es muy parecido al que se escucha cuando usted pone piedritas dentro de una olla o de un caldero y lo menea, como el ruido de una maraca gigante", precisó la fuente.
Señaló que han hecho el llamado a las autoridades y a las televisoras, sin embargo, hasta la fecha hacen caso omiso a sus advertencias.
En ese orden, Jorge Luis Castro, exfuncionario del entonces Instituto Nacional de Telecomunicaciones (INTEL), señaló que el caso debe ser estudiado, dado que de comprobarse el testimonio de Del Cid, gran parte del país podría quedar incomunicado, puesto que cerca de este volcán se encuentran instaladas varias antenas.