El río Farallón registró una de sus mayores crecientes cuando las fuertes lluvias que azotaron la región coclesana el pasado miércoles 10 de noviembre aumentaron su cauce.
La fuerte corriente del río arrancó a su paso varios árboles de manzanillo y de cedro espino que se encontraban en las riberas del río, lo que provocó pánico entre la comunidad.
Residentes en Farallón precisaron que estos árboles estaban cerca de sus residencias, lo que representaba un peligro para sus viviendas que podían ser arrasadas por las corrientes.
Por su parte, Rocío Navas, expresó que este desbordamiento no ha dejado ningún árbol en los alrededores.
Navas solicitó al gobierno que le den una solución a este problema.