Las cifras de los casos del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) son alarmantes en la provincia de Colón, donde apenas la población total alcanza el cuarto de millón de habitantes, y son pocas las probabilidades de vida para quien presente la mortal enfermedad.
El año 2000 registra un total de 69 casos de SIDA, con 55 muertes, en donde los hombres entre 15 a 44 años, suman 38 y las mujeres fallecidas llegan a un total de 15.
Las cifras que maneja la División de Epidemiología del Ministerio de Salud señalan 459 casos reportados, desde 1985 a la fecha. De estos casos, 328 son hombres y 131 mujeres, entre las edades de 20 a 44 años.
Sin embargo, hay algo más lamentable y triste, pero real. El 3.1% de los casos aparecen en infantes entre los 0 a 4 años, producto de padres infectados que contagian al feto por transmisión perinatal.
Algunos contagian la enfermedad al feto sin conocer que padecen el virus y otros que aún conociendo su situación, deciden traer al mundo a inocentes criaturas.
En los casi doce meses transcurridos del 2000, se registran 57 casos por contacto heterosexual, en los que figuran 35 hombres y 22 mujeres, que contrario a los homosexuales, los casos sólo alcanzan seis infectados.
Cabe mencionar que en los últimos 15 años se han presentado 339 casos en heterosexuales (218 hombres y 121 mujeres), mientras que en homosexuales sólo 64 y en bisexuales 28.
Por su parte el doctor Julio Palacios, director de Epidemiología, es claro y drástico al manifestar que todo aquel que tiene el virus morirá. Así de sencillo pero doloroso.
Es más, el período de vida del infectado en Colón, no alcanza los dos años de vida, desde el momento que se le detecta la enfermedad.
Esta situación se debe a las condiciones de vida que lleva la mujer o el hombre que contrae el síndrome, además de que acuden al médico cuando la enfermedad está avanzada, explicó el epidemiólogo.
Palacios enumera los factores de riesgos en tres grupos: Heterosexual Promiscuo, Heterosexual Usuario de Drogas y homosexuales.
De acuerdo con el galeno, las inversiones que hagan los países no controlarán el virus, ya que es el individuo quien debe entender que por más dinero que se gaste, la población corre como en efecto lo está, el peligro de desaparecer, si cada individuo no toma las precauciones necesarias.
Para contribuir con la prevención del mal, entre 1985 y 2000, en la provincia han sido distribuidos un millón de preservativos, se han impartido charlas, seminarios, talleres y oras actividades, que complementan la labor preventiva, de una enfermedad que, hasta hoy, no tiene cura, pero sí drogas que prolongan la vida.
Pero prolongar la vida es costoso, porque las medicinas tienen un alto costo y no están al alcance de todos, incluyendo a los de alto poder adquisitivo.
Por otro lado, según algunos hombres, usar condón es incómodo, aduciendo no sentir placer y la sensación del gusto en el acto sexual, y no quieren entender y aceptar que es la mejor manera hasta ahora, para evitar el contagio. Además de que es casi seguro prevenir la enfermedad practicando la fidelidad, tener una pareja estable y abstenerse de acostarse con desconocidos o persona de alto riesgo.
Al practicar estos métodos podremos prolongar la vida, de no hacerlo, el placer del momento se convierte en el sufrimiento más grande de nuestra existencia y de nuestros familiares.