P. Oeste. Confiado que en ningún momento infringió la ley, el alcalde de Capira, Pedro Saturno, dijo estar a la espera de que la Fiscalía Primera Anticorrupción proceda a llamarlo a declarar, en las investigaciones que se le siguen por el presunto delito de corrupción de funcionarios públicos y abuso de autoridad.
Reiteró su convencimiento de haber actuado dentro de la ley, al anular la venta de un terreno que con anterioridad había sido solicitado en compra por la Asociación de Conductores de Taxi S.A., pero que es ocupado por otra piquera y un pequeño comercio en una servidumbre pública.
Una de las razones por las cuales se anula la venta se debe a la protesta de los miembros del otro gremio taxistas, los cuales advirtieron que no aceptarían ser desalojados; además de no llegarse a un acuerdo entre las partes involucradas.
Comentó que el dinero pagado por el gremio taxista a laTesorería Municipal por la compra del terreno fue de B/.2 mil, para lo que existe un recibo de parte de la tesorería municipal. El dinero se encuentra depositado en la cuenta del Municipio de Capira y aún cuando la Asociación de Conductores de Taxi S.A., reclama la devolución, no existe documentación alguna que avale tal solicitud.
Insistió en que no ha cometido ningún delito, por lo cual puede "estar tranquilo", alegando que en la acusación pudiera existir intereses por parte de un tercero.
Saturno fue denunciado ante la Fiscalía Primera Anticorrupción por el abogado Emidio Manzané, el 18 de septiembre del 2002, en representación de la Asociación de Conductores de Taxi de Capira S.A y en la que además se vincula al representante de Capira cabecera, Renán Salcedo y al tesorero municipal, Oliberto Rodríguez.
Al respecto, el edil Salcedo negó haber recibido dinero alguno proveniente de la Sociedad de Propietarios de Taxis de Capira, argumentando haberse limitado a otorgar el visto bueno de la Junta Comunal, por lo que retó al gremio taxista a que muestren la pruebas.
Sostuvo que detrás de las acusaciones hay intenciones políticas, ya que el presidente de la sociedad, Dídimo Rodríguez, tiene aspiraciones políticas, mientras que Manzané es miembro de una facción del partido MOLIRENA.