Las grietas ocasionadas por el sismo registrado el pasado 30 de julio en Burica y la comunidad de Puerto Balsa en Barú, mantienen en alerta a los moradores. Narcisa Serracín, una ama de casa residente en Puerto Balsa, aseguró que en esta comunidad ha seguido temblando.
Precisamente la réplica de la madrugada de este martes volvió a causar pánico entre la población, a pesar de que ninguno de estos movimientos ha llegado a ser tan fuerte como el sismo reciente.
Aseguró que transcurridos más de 24 días del evento principal en la provincia de Chiriquí, ningún estamento de seguridad se ha presentado al lugar para inspeccionar las residencias.
Por otro lado, la Escuela Multigrado de Puerto Balsa no escapó al movimiento telúrico. Sus estructuras han quedado totalmente rajadas, incluyendo el piso.
De acuerdo con el maestro Leonel Camarena, los 13 niños están recibiendo clases en la capilla de la comunidad, ya que la escuela no brinda las condiciones óptimas para garantizar una seguridad.
Por su parte, el corregidor de Limones, Asunción Tello, solicitó a las autoridades de seguridad y del gobierno que se acerquen al área para que se haga una evaluación, tanto en casas privadas como en instituciones públicas. "Existen muchas casas con rajaduras en la comunidad de Caña Blanca, Mellizas, Baco, Bella Vista y Burica donde se pueden encontrar grietas", sostuvo.
Al respecto, la representante del corregimiento de Limones, Arsecia Garibaldi, destacó que funcionarios del Fondo de Inversión Social le indicaron que necesitaban una evaluación del Cuerpo de Bomberos y del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), a los cuales se les informó, pero no han tomado cartas en el asunto.
En tanto, un sismo de 4.5 grados en la escala de Richter se registró a las 6:52 a.m. de ayer, con el que suman tres los movimientos telúricos acaecidos esta semana en la provincia de Chiriquí.
El sismo se ubicó a 8.4 grados de latitud norte y 82.9 de longitud oeste, con una profundidad del epicentro de siete kilómetros. El sismo se localizó a los 10 kilómetros al oeste de la ciudad de Puerto Armuelles, lugar donde fue sentido con mayor intensidad.
Según informes del SINAPROC, todas estas son réplicas tectónicas que se han dado en la zona de fractura de Panamá, como consecuencia del sismo que se dio el pasado 30 de julio, que registró una intensidad de 6.5 grados.