- 15 o 20 de cada 100 medicinas son falsas, con varios casos detectados ya en África, Asia y Latinoamérica, inclusive.
Buscan establecer un frente contra venta de medicamentos falsificados
- En la reunión efectuada en Isla Colón, participaron funcionarios del Ministerio de Salud (Minsa), Policía Nacional y Fronteriza, Ministerio Público y de Aduana de Estados Unidos.
- También estuvieron presentes funcionarios de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco), cuya capacitación forma parte de la “Estrategia Mundial para Hacerle Frente a la Falsificación de Medicamentos y Productos Médicos”.
- Todos los participantes están involucrados en instituciones que tienen que ver con el contrabando, detección y aprehensión de fabricantes o vendedores de los fármacos falsos, que aprovechan sectores con fronteras difíciles de custodiar.
- “Por eso se quiere hacer frente al fenómeno, creando conciencia y estando alerta ante la eventual importación de medicamentos falsos que fácilmente pueden ser comercializados en farmacias y clandestinamente”, manifestó el director nacional de Farmacias y Drogas del Minsa, Eric Conte.
Las comunidades de Guabito, en Bocas del Toro, y Sixaola, en Costa Rica, han sido identificadas como puntos de venta de medicamentos falsos, por lo que hoy autoridades panameñas y estadounidenses recorrerán esta región fronteriza para determinar los lugares más susceptibles a este tipo de contrabando.
La venta de medicinas falsas ya es un delito que está entre la sociedad panameña y hasta vidas ha podido cobrar, concluyeron especialistas en el tema, tanto nacionales como extranjeros, reunidos ayer en Isla Colón, Bocas del Toro.
Los expertos señalaron que la viagra y otros siete productos utilizados para la disfunción eréctil ocupan el segundo lugar como los más consumidos en Panamá; con casos de jóvenes que han muerto por uso excesivo y combinado de este tipo de medicamento con bebidas alcohólicas.
Eric Conte, director nacional de Farmacias y Drogas del Minsa, dijo que el caso más evidente en Panamá es la viagra falsa, cuya venta se ha detectado incluso en farmacias de la capital.
Igualmente está el sildenafilo, que es el nombre genérico de la viagra, el sialis, inclusive, hace varios meses, se detectó una panadol multisíntom falsa, lo que provocó medidas más estrictas en cuanto a la venta de medicamentos en pequeñas tiendas, señaló.
Agregó que el uso del medicamento falso o genuino, combinado con licor y otros factores, ha provocado la muerte de jóvenes de entre 20 y 30 años de edad, lo que es preocupante porque son medicamentos concebidos para hombres de 50 años o más y bajo prescripción médica.
Lugares apartados
Para Conte, el tema de las medicinas falsas está latente y es preocupante, ya que en lugares como Bocas del Toro y otros puntos del país, se puede dar fácilmente la venta de medicamentos falsos, lo que es peligroso.
Según Conte, se estima que entre un 15 y 20% de los medicamentos que se consumen en el mundo son falsos, o sea que de cada 100 medicamentos, 15 o 20 son falsos, los que se han descubierto en África, Asia y también en Latinoamérica.
Vielka Gisela Broce Barrios, fiscal superior del Tercer Distrito Judicial de Bocas del Toro, expresó que en cuanto a las penas por el delito de falsificación y contrabando de medicinas, hace poco tiempo se hizo una modificación porque las mismas eran muy ínfimas.
“Actualmente, la pena es de cuatro años hacia arriba, pero en recientes conversaciones se ha sugerido que se aumenten mucho más”, manifestó Broce.
Explicó que este delito es un tema delicado, atenta contra la vida e integridad física de la persona y obviamente, es uno de los delitos más graves que consagra nuestra legislación penal.
Es conocido por las autoridades que uno de los puntos de venta de medicamentos falsos es precisamente entre las comunidades de Guabito, en Bocas del Toro, y Sixaola, en Costa Rica; hoy las autoridades involucradas y participantes harán un recorrido por la frontera mencionada para consensuar sobre los lugares más sensibles y susceptibles al contrabando.
Difícil su detección
Aunque no quiso identificarse por lo delicado de su puesto, un alto agente de Aduana extranjera en la reunión explicó que el engranaje de autoridades ha sido entrenada para detectar muchas drogas, pero no medicamentos.
En una pequeña caja caben millones de pastillas que cuestan millones de dólares y los perros, por ejemplo, no están entrenados para detectar ese olor, por lo tanto, el funcionario debe usar el conocimiento adquirido y poner en práctica las tácticas que se les ha enseñado para incautaciones.
Muchos delincuentes dedicados a la producción de drogas ahora invierten en la falsificación de medicamentos porque les es más rentable y tienen menos peligro de ser apresados.
Las autoridades recomiendan comprar en lugares autorizados como farmacias y otros debidamente identificados para la venta, no comprar a quienes venden ambulantemente y no se fijan en las certificaciones u otros aspectos.