Una amenaza de paro del transporte en las rutas de Panamá Oeste, hicieron ayer dirigentes del Sindicato de Conductores del Transporte Colectivo de La Chorrera (Sicamoch) para exigir un subsidio del Gobierno, similar al que da a la empresa Mi Bus en la ciudad capital.
La paralización del transporte colectivo sería desde el mediodía del próximo miércoles 22 de enero, hasta las tres de la tarde, y advirtieron que si no logran el subsidio, se verán obligados a aumentar el costo del pasaje a los usuarios.
Sobre la amenaza de los transportistas del oeste, Esperanza Mena, de la Asociación de Usuarios del Transporte Público, indicó que es necesaria la rápida intervención de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
Mena sostuvo que esta entidad es la máxima autoridad en este asunto y la que tiene la potestad, a través de su Junta Directiva, de decretar un subsidio si lo considera pertinente.
Añadió que debe cumplirse el mandato constitucional de garantizarle al usuario un transporte colectivo permanente e ininterrumpido, y ante la certeza de que es insuficiente el número de vehículos que prestan el servicio en la región, “deben tomarse las medidas necesarias para cumplir con esa disposición deponiendo intereses personales”.
Ante el posible paro de las rutas de buses establecidas en el oeste de Panamá, Reina Domínguez, residente en La Chorrera, consideró que los usuarios del transporte público residentes en el área “nos opondremos”.
Agregó que al mismo tiempo, “nos mantendremos firmes en la decisión de continuar utilizando el transporte alternativo hasta tanto el servicio público esté en condiciones de cumplir con nosotros”.
Otro usuario, Rolando Rodríguez, del distrito de Arraiján, indicó que detrás de este llamado a paro, está el temor de los transportistas organizados de que se autorice permanentemente la circulación del transporte alternativo en el oeste.
En el oeste se movilizan diariamente más de 150,000 personas, que de no existir la alternativa de los “piratas”, llegarían tarde a sus puestos de trabajo y a sus hogares.
Los días laborables, desde el oeste de Panamá, se movilizan más de 250,000 personas, principalmente estudiantes, docentes, trabajadores y personas que necesariamente deben viajar a la capital para hacer diligencias, como atención de citas médicas concertadas previamente.
La movilización de toda esa gente deben hacerla, aproximadamente 1,000 autobuses que sirven en las rutas debidamente constituidas en los distritos de Arraiján, La Chorrera, Capira, Chame y San Carlos.
Arraiján cabecera cuenta con una flota de 30 autobuses -y no todos circulan a diario- cantidad esta que no es suficiente para el volumen de usuarios.
Tal situación obliga a muchas personas que residen en sitios lejanos a transportarse caminando, en bus interno, o en taxi hasta la Panamericana, en donde aguardan un transporte de cualquier punto del país o un “pirata” que los conduzca a Panamá.
En cualquiera de los casos, representa un sacrificio económico porque se gasta más de los 45 centavos que cuesta el pasaje desde Arraiján a la capital.