El problema de la basura, las aguas negras en Paso Canoa y la rehabilitación de la carretera a lo largo de la franja limítrofe entre Panamá y Costa Rica, constituyen las tres dificultades más importantes que presentará el Municipio de Barú en los próximos días, ante las autoridades encargadas de ejecutar el Plan Binacional.
Así lo informó el alcalde encargado, Freddy Cano, quien aseguró que tales aspectos requieren ser tratados con la mayor prioridad y urgencia posible, por las altas esferas gubernamentales panameñas y ticas.
Agregó que el proyecto de la carretera fronteriza repercutirá favorablemente para el desarrollo de la provincia chiricana, al beneficiar a cientos de productores de la región, quienes podrán sacar al mercado los productos que cultivan con mayor rapidez y así ser vendidos.
Asimismo, la construcción del tramo carretero desde la provincia de Bocas del Toro hasta la comunidad de Punta Burica, permitirá a los funcionarios de Migración, Aduana, la Policía Técnica Judicial (PTJ) y la Policía Nacional (PN), desarrollar un trabajo más efectivo, referente a la vigilancia en el área limítrofe.
Cano indicó que la reunión binacional será celebrada en los últimos días de este mes en la región bocatoreña y en la misma participarán los alcaldes de los municipios fronterizos, gobiernos locales y las autoridades gubernamentales, quienes discutirán los principales problemas limítrofes para tratar de buscarle solución.