El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) confirmó que luego de analizar las muestras de tejido de los animales, detectaron la enfermedad.
Luego de la fecundación, los huevos depositados fueron muy bien cuidados por los científicos. Posteriormente, nacieron los renacuajos que fueron alimentados y luego de un tiempo perdieron la cola y adquirieron las patas para convertirse en ranas doradas.
Se espera que el 50% de los renacuajos existentes en el cautiverio se convierta en ranas doradas.
Esto ayudará a conservar la especie que es amenazada por el hongo y otros factores, aseguró Roos.
Muchas personas indicaron que es bueno que se proteja esta especie, que en su hábitat natural está a punto de desaparecer.
Manifestaron que las ranas doradas llaman la atención de nacionales y visitantes, que admiran su belleza y su vistoso color.
Agregaron que gracias a la labor de los investigadores ya se pueden reproducir estos anfibios en cautiverio, que es un gran avance.
Esperan que al igual que estas siete ranitas, muchas otras puedan sobrevivir.