"A mi hijo, tanto la guardia como la gente, lo querían matar", expresó la madre de Dustin Duameth Gutiérrez Munt, de 19 años, quien el miércoles en horas de la noche, fue ultimado a tiros por dos sujetos con los rostros cubiertos, que se presentaron a su casa, ubicada en El Valle de Vacamonte, en Arraiján.
Su madre, Gladys de Gutiérrez, comentó que "Pirulo", como se le conocía, estaba en la vivienda de un amigo viendo el partido de Brasil y cuando llegó a su casa, le contó que un muchacho del barrio le mandó a decir que le iban a dar bala y que recogiera a su sobrina porque no querían ver caras.
Según la fuente, la persona que su hijo mencionó como el sujeto que le quería dar bala, había tenido hace unos meses un problema con "Pirulo".
El difunto, según su madre, también mencionó a una tercera persona que supuestamente le estaban pagando para que matara a uno de sus amigos apodado "Poroto".
Agregó que en el preciso momento en que "Pirulo", le estaba contando las amenazas que habían en su contra, se pararon dos hombres con vestidos de negro, que tenían su rostro cubierto con unas gorras "y empezaron a soltarle balas, hasta que sintieron que no les quedaban más y salieron corriendo".
Sobre el móvil del crimen, la madre confesó que se trata de la persona que su hijo le dijo que una vez le robó una marihuana a uno de sus hijos.
"Mi hijo le metió un tiro a él y a otro más y eso quedó así, pero cuando "Pirulo" salió de la cárcel, le robó también al otro, descobrándose".
Gutiérrez agregó que hace un par de meses, el sujeto al que su difunto hijo le había robado la droga, fue a buscarlo a la puerta de su casa "para darle bala", pero ese día su hijo no se encontraba.
Indicó que horas antes del homicidio, escuchó tres detonaciones y le dijo a sus hijas que entraran porque ya iban a empezar a tirar balas.
La Policía llegó y cogieron a "Pirulo" y a de sus hijos, luego de revisarlos los soltaron, pero se llevaron a otro que estaba "detonando" con unos muchachos del Chumical, acotó.
Con el suéter de su hijo manchado en sangre, al igual que la ropa que ella cargaba cuando lo llevó agonizante al cuarto de urgencias del Hospital Nicolás Solano, la señora comentó que ella estaba tranquila porque conocía la palabra de Dios.
"Cuando mi hijo cayó lleno de bala, yo le dije arrepiéntete hijo y él le pidió perdón a Dios", dijo Gutiérrez, madre soltera con ocho hijos de los cuales "Pirulo" era el quinto.
La Policía inició de inmediato las investigaciones, para dar con los responsables del crimen.