Más de doscientos mil residentes en cinco de los ocho corregimientos del distrito de Arraiján demandan con urgencia la apertura de instalaciones ya construidas, la conclusión de las que están en proceso, incluso de una que fue clausurada por el pésimo estado, y la ampliación de las existentes porque se quedaron chicas.
La situación ha sido planteada en diferentes oportunidades ante los directivos tanto del Ministerio de Salud como de la Caja del Seguro Social.

Hace dos semanas, residentes de Nuevo Emperador emplazaron al titular del Minsa, Javier Terrientes, para que se construya el centro de salud que fue clausurado hace dos años debido a fallas estructurales que constituían un peligro.
Los enfermos de Nuevo Emperador, que cuenta con una población de más de diez mil habitantes, desde que se cerró el centro, han tenido que movilizarse a Santa Clara, a la policlínica Blas Gómez Chetro, a la ciudad capital o a La Chorrera.

En vista de que las instalaciones médicas en Santa Clara son pequeñas y, además, es muy onerosa para los pacientes su atención allí, la Junta Comunal de Nuevo Emperador habilitó un espacio en sus oficinas que también resultó insuficiente, por lo que se trasladaron a la escuela Juana Lañas, donde operan en un kinder.
En Burunga, con una población que supera los 60 mil habitantes, se concluyó el año pasado un Minsa-Capsi a un costo aproximado seis millones de dólares. Sin embargo, las instalaciones, que contemplan muchas comodidades tanto para pacientes como para el personal médico, paramédico y administrativo, no han sido equipadas.
Sobre su equipamiento e inauguración, no se tiene una fecha, según Joaquín Chan, jefe regional del Minsa en Panamá Oeste.
En Arraiján cabecera, se concluye, desde el año pasado, la construcción del anexo Materno-Infantil, contiguo a la policlínica Blas Gómez Chetro, cuyo costo es de $8 millones.
Pedro Guerra, paciente hipertenso, manifestó que el abastecimiento de medicamentos es prioritario en los centros de salud, al igual que el nombramiento de médicos, y que las ambulancias no deben faltar en ningún sitio de estos porque la prontitud con que se atiende una emergencia puede significar la vida o la muerte de un paciente.