De aproximadamente 300 mil habitantes que tiene Arraiján, 180 mil son foráneos. Tan real es la situación, que los arraijaneños piden su espacio y reclaman puestos de trabajo, ya que el desempleo mantiene niveles altos, a pesar de que cada día es mayor el número de oriundos del lugar que adquieren sus títulos universitarios o carreras técnicas.
Muchos foráneos han sido escogidos en comicios electorales para cargos públicos, desde los cuales, una vez alcanzados, salvo pocas excepciones, muestran poco interés en ayudar a quienes los eligieron.
De la gran incidencia de “extraños” en Arraiján, dan fe el padrón electoral y los trámites que se realizan en las oficinas públicas.
En el primero se puede confirmar que los números de cédula de residentes en Arraiján no corresponden a nacidos en la provincia de Panamá, y en una gran cantidad de casos, aunque la cédula de identidad personal es 8, sus portadores son oriundos de otros distritos.
Felipe Muñoz, de 70 años, quien nació y ha vivido toda su vida en Arraiján, manifestó que este fenómeno no es nuevo.
Agregó que una de las razones que causan la migración hacia este distrito es la cercanía con la capital.
Otra de las causas fue la invasión el 20 de diciembre de 1989, que afectó al Chorrillo, lo que dio lugar a la creación de Nuevo Chorrillo, hacia donde se trasladó a miles de damnificados afectados por la pérdida de sus viviendas.