Las conexiones fueron instaladas en medio de árboles y son sostenidas por varas colocadas a modo de postes.
En algunos puntos los cables de las conexiones ilegales están pegados a las tuberías de agua potable y muchos de ellos presentan empates recubiertos con "tape" y al alcance de los niños.
David Quesada, quien vive en el área, asegura que en reiteradas ocasiones han solicitado a la empresa eléctrica que les permita formalizar sus contratos.
Alegó que desde hace cinco años utilizan las conexiones ilegales; no obstante son muchos los vecinos que "no quieren estar en estas condiciones".
Quesada mencionó que varias personas de la comunidad han sufrido accidentes por estar colocando el cableado. Una de ellas, murió al intentar reparar un cable pelado.
La situación es aún más peligrosa al considerar que los niños deben caminar bajos los cables eléctricos, cuando viajan hacia la escuela, con el riesgo de un accidente lamentable.
A consecuencia de las "telarañas" los aparatos eléctricos de los pobladores constantemente sufren daños.
Quesada añadió que por más de cinco años han estado disconformes con la forma de vida que llevan, porque pueden morir.
Una vez concluya el proceso de legalización de las tierras, que adelanta el Ministerio de Vivienda (MIVI) de Panamá Oeste, quizás la empresa eléctrica se interese en realizar un proceso de electrificación en la zona.
Los funcionarios del MIVI en Panamá Oeste indicaron que el proceso de medición para la legalización de los terrenos se realiza ágilmente.