Unas mil familias indígenas de Veraguas y Chiriquí podrían resultar afectadas por las inundaciones provocadas por el proyecto eléctrico Tabasará, según dio a conocer el cacique general ngöbe buglé, Camilo Ortega, quien anunció que no descartan fuertes medidas de presión para evitar la realización de esta obra.
En tono enérgico, Ortega dijo que "si tiene que correr la sangre, se correrá", pero no permitirán que se ejecute este proyecto en las comunidades de Calabacito, Cerro Viejo, Alto Caballero y parte de Tolé, que pertenecen a la comarca.
El cacique precisó que desconoce, como autoridad comarcal, la magnitud del proyecto de electrificación, puesto que nadie le ha informado los detalles.
Señaló además que están abiertos al diálogo, pero que no es justo que empresarios foráneos hagan las cosas a su manera, como los primeros colonizadores.
Subrayó que las mil familias quedarán sin tierras para cultivar maíz, frijoles, arroz, entre otros productos, esenciales para su supervivencia, puesto que las empresas Econoambiental y Consorcio Tabasará pretenden abarcar unas 2 mil hectáreas de suelo inundadas, para la ejecución del proyecto hidroeléctrico.
Dijo además que "este es el deseo de Carlos Betesh y Pipo Virzi, inundar y represar las tierras que pertenecen a la zona comarcal, porque de esa manera pueden aprovechar las minas de Cerro Colorado".
Por otro lado, Ortega denunció que los transportistas que brindan el servicio hacia la región del distrito comarcal de Ñurum, están bajo una persecución constante por parte de las autoridades de Policía de Tránsito, en el área de Los Ruices.
Según el cacique, son constantes las boletas que le son impuestas a estos transportistas, porque no han logrado la adjudicación de los cupos correspondientes por parte de las autoridades nacionales.
No obstante, agregó que cuentan con el aval de las autoridades de la región comarcal para llevar a cabo esta actividad necesaria para la gran cantidad de indígenas que no cuentan con un transporte que los lleve a la ciudad de Santiago.
Añadió que en la actualidad existen algunos carros que brindan el servicio, pero que no lo hacen apropiadamente, debido a que sólo transportan a aquellas personas que viajan hasta las comunidades más lejanas, porque pagan un pasaje mayor.
Según Ortega, con esta situación son muchos los usuarios que se quedan sin ser transportados porque el pasaje que pagan hasta sus comunidades es menor a un balboa, lo cual debería ser corregido.
En este sentido, mencionó que es por anomalías de esta naturaleza que han solicitado, en reiteradas ocasiones, se otorguen los cupos a los transportistas indígenas, para que se brinde un mejor servicio a los habitantes de esta región.