Chiriquí. Un control estricto para evitar la entrada de enfermedades como la malaria, mantienen autoridades del Ministerio de Salud (MINSA) en el cordón fronterizo que abarca cerca de cinco a 10 kilómetros en Costa Rica y Panamá.
El director regional de Salud en Chiriquí, Evaristo González, indicó que primero se debe buscar la causa directa de la malaria para luego atacarla. Aseguró que desde hace años se vigila no sólo la malaria, sino todas las enfermedades que pudieran ser nocivas para nuestro país.
"Al detectar los primeros casos de malaria, el MINSA brinda una atención primaria, de manera que se puedan hacer muestras en los centros de salud y en cuanto se detectan los parásitos inmediatamente se hace el abordaje de la familia, a fin de evitar la proliferación del virus", sostuvo González.
Adelantó que de registrarse una epidemia en la región fronteriza desplazarán personal del Departamento de Control de Vectores hacia el área, ya que hasta ahora ha sido la técnica utilizada con mejores resultados, pues hay que atacar al mosquito transmisor de la enfermedad.
La malaria tiene en su comportamiento la fiebre terciana y la fiebre cuartana. Relató que una vez se presenta un paciente con estos cuadros, se procede a la toma de una muestra de sangre para diagnosticar la patología. No obstante, el galeno reveló que los casos que se han registrado proceden de inmigración y no son casos locales.
El director médico recomendó que las personas que residen en la zona fronteriza y en los alrededores y presenten fiebres altas constantes con escalofríos intensos, deberán dirigirse a los centros de salud para que se les tome las muestras de sangre.