El sector Paraíso, en Arco Iris, ubicado en el corregimiento de Cristóbal, provincia de Colón, dejó de llamarse así para convertirse en la comunidad poseída por la maldad.
Sólo la noche de este lunes Bernardino Miller asesinó a su madre Graciela Barrow de Miller, de varios machetazos, y luego se ahorcó.
El dramático hecho sacudió a toda la comunidad, ya que el hombre tenía legalmente restringida la entrada a la casa, por su condición desequilibrada, y no le importó machetear a la mujer que lo trajo al mundo.
Las heridas en el cuello y una cortada en la pierna le causaron la muerte, según se informó.
Bernardino, de 33 años, sufría de trastornos mentales y actualmente practicaba la santería.
Javier Miller, hijo de la difunta, señaló que el amor de su madre era tan grande que no le importó dar su vida por consentir a su hijo.
Indicó que su hermano era muy agresivo.