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"Asesinos" gritaba madre de Oristela


Asesinos, asesinos, mataron a mi hija y pagarán por eso", así le gritaba Ana Barba a los imputados Sandy y Frank Lucer Pardo por el homicidio a su hija Oristela Batista, mientras éstos se mantenían cabizbajos.
La madre de la occisa fue la primer testigo en declarar ayer y culpó directamente a los hermanos Lucer Pardo del asesinato de su hija, ocurrido el 8 de diciembre de 1995 en la comunidad del Ejido, en Los Santos.
Ana Barba, antes de retirarse de la audiencia miró detenidamente a los hermanos y les preguntó "¿por qué mataron a mi hija, por qué"?
Al juicio también asistió el fiscal auxiliar Augusto Herrera, pero se negó a dar declaraciones y sólo dijo "vengo a observar la audiencia".
En tanto, el fiscal Edwin Alvarez, explicó que se encuentran en la etapa de concluir las pruebas solicitadas por el Ministerio Público para continuar en la evacuación de las piezas solicitadas por los defensores técnicos de los imputados.
"Vendrán luego, en su orden el defensor de Carmen Moreno, luego el de Sandy y finalmente el de Frank", detalló el entrevistado y advirtió que luego de concluir el interrogatorio de los peritos y testigos se procederá a la reconstrucción de los hechos y se estima que podría darse hoy o el miércoles.
Por otro lado, José Nieves Burgos, alcalde de Chitré, relató que jamás en la Cárcel Pública de Chitré se había registrado un amotinamiento y menos se había tomado algún custodio como rehén, sin embargo, ello se suscitó hace un par de años "y el cabecilla fue Sandy Lucer Pardo".
Burgos detalló que en la Cárcel Pública de Chitré siempre existieron muy buenas relaciones entre custodios y detenidos, al tiempo que señaló que en su administración alcaldicia, junto con la corregiduría, se organizaron fiestas de Navidad para todos los detenidos, que incluía regalos comidas, refrescos, útiles de aseo personal y hasta rifas de artículos que les fueran útiles durante su detención.
Añadió que a estas fiestas navideñas dentro de las instalaciones del cuartel, asistían todos los detenidos, no obstante Sandy Lucer asistió a muy pocas.
Recordó que los detenidos se amotinaron, le quitaron las llaves al custodio y lo ataron con sus propias esposas a uno de los camarotes de hierro de una de las celdas, al tiempo que amenazaban constantemente con degollar al custodio si la policía intervenía. Esta situación duró unas 10 horas aproximadamente mientras se negociaba con los captores.
Dijo que recibió una nota urgente en su despacho, donde Sandy solicitaba solamente la presencia de la autoridad civil y de la prensa al lugar de los hechos.
Detalló que se logró conversar para que se nombrara una comisión y dentro de la oficina del mayor de la Policía de ese entonces, estuvo anuente en cooperar dado que peligraba la vida de uno de sus compañeros, en manos de los detenidos.
En la petición que hacía Sandy habían tres puntos importantes, que no hubiera ningún tipo de represalia de las autoridades del cuartel, que la comida y la atención mejorara y que se investigara a un oficial que daba muestras de martirio, torturas y mal trato con los detenidos, según ellos.
Burgos recordó que después de investigaciones realizadas por la autoridad civil, se comprobaron ciertas situaciones de las denunciadas por los detenidos.
Para tranquilidad de la población del penal, se logró el traslado de los oficiales que ellos señalaban que actuaban con abuso de autoridad, se separó a los reos de peligrosidad, para evitar posibilidades de otro amotinamiento y se les mejoró la alimentación.
Agregó que de allí en adelante cada vez que Sandy quería algo, solicitaba su presencia, tal como ocurrió en muchas ocasiones cuando era visitado por una funcionaria del Consulado de Estados Unidos", recordó.
Burgos sostuvo que el jefe de la Policía de Herrera en aquella ocasión se sentía molesto por la cantidad de visita que una diplomática le hacía a Sandy, ya que todo lo que conversaban lo hacían en inglés, "y lo poco que yo le entendía era que estaba recibiendo un trato cruel e inhumano y no se le respetaban sus derechos como soldado de Estados Unidos, siempre alegó ser norteamericano y que sirvió al ejército de ese país".
Burgos reiteró que el amotinamiento no tuvo consecuencias mayores, pero estuvo a punto de convertirse en un incidente fatal e indudablemente el cabecilla y gestor, fue Sandy Lucer Pardo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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