P. Oeste. Una serie de robos, hurtos a clínicas privadas y farmacias se han registrado en los últimos días en el distrito de Arraiján, donde los antisociales se introducen a los establecimientos para llevarse dinero en efectivo, equipos médicos y otros artículos de valor, sin dejar rastros.
Carlos Castillo, uno de los médicos que presta el servicio en la clínica La Esperanza, ubicada en Vista Alegre, informó que sujetos desconocidos en avanzadas horas de la noche cortaron las láminas de zinc del techo del establecimiento aparentemente con alicates y lograron sustraer B/. 400.
Los antisociales también intentaron sustraer la computadora donde se registran los pacientes, pero afortunadamente se les dificultó la acción. El galeno indicó que todo el sistema del listado de los pacientes se les borró y ahora deben volver a programar el listado y verificar si el equipo de informática presenta algunos daños de piezas ocasionados por los delincuentes cuando intentaron sacarlo por el techo.
Manifestó que los sujetos también se introdujeron en la clínica Vista Alegre, ubicada al lado de La Esperanza, robando dinero en efectivo de las consultas del día. Aseveró que se apersonaron a la Policía Técnica Judicial (PTJ) de Arraiján, localizada en Vacamonte, para interponer las denuncias del caso, inmediatamente se presentaron los agentes al lugar, tomaron las huellas y están a la espera de la captura de los responsables.
Señaló que hace unas semanas la secretaria de la farmacia Carol, ubicada en el mismo establecimiento comercial, al lado de las dos clínicas hurtadas, fue amenazada por un sujeto con un filoso cuchillo y la despojaron de B/.150.00 en efectivo de la caja registradora.
El doctor dijo que hacen ingentes esfuerzos para prestar el servicio de salud en el distrito de Arraiján, que en estos momentos no cuenta con centros hospitalarios adecuados para atender aproximadamente a 150 mil habitantes y si bien es cierto esta actividad se remunera, ya que se brinda una atención a gran número de pacientes.
Reiteró que la falta de seguridad policial en el área ha sido la causa de la ola de asaltos y hurtos, pero lastimosamente, de tantos negocios existentes son los más atacados por personas inescrupulosas quienes inconscientemente le interesa poco el servicio de salud que existe en la comunidad.