En lo que va del año, en Bocas del Toro, se han registrado 209 casos de tosferina y 258 de malaria, según datos estadísticos del Ministerio de Salud en la región, lo que demuestra un aumento con relación a 1998, dijo Carlos Flores, director de la institución, aunque no mencionó en qué porcentaje fue el aumento.
La epidemia de tosferina se detectó a inicios de 1998 en área apartadas e inaccesibles de las montañas de Cricamola, como lo son Piedra Roja, Mironi, Cerro Plata, Mununi, Coronte y otros lugares a los cuales se llega en helicóptero, lo que no garantiza que las medicinas o vacuna lleguen en buen estado, manifestó el galeno.
La enfermedad que ha cobrado varias vidas en especial de niños, se ha detectado además en Chiriquí Grande y Changuinola en menor escala.
Los síntomas de la enfermedad son fiebre, tos seca y continua, síntomas de ahogo y asfixia y se puede prevenir con vacunas.
En cuanto a la malaria, Flores dijo que más de la mitad de los casos están concentrados en el cordón fronterizo entre Guabito y Sixaola.
La ubicación de los casos guarda relación con la situación que se da no solamente en Bocas del Toro; en Costa Rica trabaja una gran cantidad de personas en las bananeras que diariamente se trasladan a suelo panameño donde residen y mientras exista ese movimiento será casi imposible controlar el problema de una vez por todas.
Agregó que la situación es preocupante porque tanto la malaria como la tosferina afectan seriamente a la población y por lo general ataca a las comunidades más humildes de la región, cuyos habitantes en la mayoría de los casos presentan cuadros de desnutrición y defensas bajas por lo que la enfermedad es mucho más grave.
Empeora aún más la situación, el hecho de que los indígenas en ocasiones no permiten que los niños sean vacunados, otros cierran las puertas de las casas cuando llegan los funcionarios de salud, algunos de ellos lo hacen por temor a la aguja y otros por su creencia religiosa.
Cabe destacar que el Ministerio de Salud desde que descubrió el brote epidémico ha realizado dos giras médicas con el apoyo de helicópteros y personal del Servicio Aéreo Nacional (SAN). El cuadro de vacunación de debió completar hace un mes, pero debido a la situación existente en el Darién no se ha logrado concretizar, lo que empeorará la situación.