CONVERSAR con Aurita no fue fácil, se trata de una adolescente de 15 años, pero que por el síndrome de Dawn que padece, unido a otras enfermedades, aparenta menos edad y casi no habla, a menos que esté su padre allí, a quien ella está más apegada.
La triste historia de esta niña sólo se limita a pedir una silla de ruedas y una casa, pues su familia en El Retiro de Antón es extremadamente pobre.
Conocimos a Aurita, como cariñosamente la llaman en el Hospital Aquilino Tejeira de Penonomé, en la sala de medicina, ya tenía casi 17 días de estar hospitalizada por un dolor y una especie de hinchazón debajo de su estómago, según cuenta su padre. Sin embargo, lo que la aqueja es otra cosa un poco más científica y que sus familiares aún no terminan de entender.
Esta historia de Navidad no es como otras, llena de alegría y de paz interior, pues en la casa de Aurita, hace muchos años que no se vive feliz, por la enfermedad que la aqueja y por la dura situación económica que enfrentan, ante la falta de empleos para unos padres que ya la edad los está abatiendo, pero aún así sacan fuerzas para salir adelante y lograr que su hija se sienta algo mejor.
Aurita sufre del síndrome de Dawn, sin embargo, otra enfermedad aqueja una de sus piernas desde hace meses y no le permite caminar, esto hace que sus dos cansados y ancianos padres la tengan que cargar para llevarla al baño y otros lugares. Ella pesa más de 130 libras y esto es una verdadera odisea para sus progenitores que viven solos con ella.
Luis Jaramillo es el padre de Aurita, tiene 52 años, pero parece de más edad, probablemente por la dura existencia que le ha tocado vivir, en donde la educación y los empleos son casi nulos.
Para él no ha sido fácil enfrentar tantos problemas, pues cuando no hay dinero ni empleo, todo se complica, por lo que resulta difícil conseguir alimentos a diario.
A Aurita, según cuenta su padre, la llevaron hace unos días al Hospital del Niño en Panamá, donde le dijeron que tiene el corazón un poco grande y con problemas en la tiroides, que le afecta mucho, además del dolor y abultamiento al lado del ombligo.
Además del síndrome de Dawn, Aurita nació con hipotiroidismo, que es una enfermedad de la tiroides; también presenta un problema en la piel que la afecta mucho, y es por ello que necesita ayuda, considerando que se trata de una familia muy humilde que vive en condiciones paupérrimas.
Muchas cosas son las que necesita esta niña, sin embargo, las prioridades son una silla de ruedas y una casa adecuada para que ella viva como lo indican los médicos, pues la casita donde actualmente moran está sin terminar, con un solo cuarto y parte del piso de tierra. Jaramillo hizo un llamado a las personas para que ayuden a su hija.
El señor Jaramillo solicitó a las autoridades del MIVI en Coclé, que por favor le realicen una evaluación y le apoyen.
Además, hizo un llamado a la primera dama de la República, Vivian Fernández de Torrijos, para que los visite en El Retiro de Antón y les ayude con una silla de ruedas y una casa, pues su hija padece del síndrome de Dawn.
Otra de las necesidades que enfrenta es la alimentación, pues aunque no tenga una dieta, debe comer adecuadamente, pero hay días que no hay ni para el desayuno, comentó Jaramillo.
Aurita sólo pide dos regalos
La pequeña Aura requiere urgentemente de una silla de ruedas y una nueva casa, que le garanticen una mejor calidad de vida