Las autoridades de Seguridad de Panamá y Costa Rica admitieron públicamente que el crimen organizado operano en la frontera entre ambos países, lo que obligó a la firma de un acuerdo en materia de seguridad para frenar los delitos que se registran en la zona.
El ministro de Seguridad de Costa Rica, Mario Zamora Cordero, dijo ayer que delitos como el tráfico de drogas, ejecuciones de ciudadanos ticos y panameños con cuentas pendientes con las organizaciones criminales y la prostitución de las instituciones por el crimen organizado, son algunos de los problemas que se registran en el sector limítrofe.
“A través del acuerdo, vamos a luchar contra el enemigo común de Panamá y Costa Rica y estamos direccionando acciones institucionales dentro del marco del estado de derecho para que este combate sea real y efectivo”, afirmó.
Dijo que la implementación de los acuerdos permitirá compartir información y redoblar acciones de manera conjunta y evitar de esta forma que el crimen organizado gane terreno en la zona.
Por su parte, el viceministro de Seguridad Pública de Panamá, Alejandro Garuz, reconoció que se atraviesa por momentos difíciles de seguridad, defensa y combate a la delincuencia internacional organizada.
Añadió que este acuerdo con Costa Riica permite unir esfuerzos, respetando el orden constitucional de ambos países para dar la importancia necesaria a la adecuación y fortalecimiento de un mecanismo binacional que permita un trabajo armónico y consecuente al tema de seguridad.
“Existe voluntad en dar prioridad a temas de seguridad y trabajar de manera conjunta con las autoridades de Costa Rica, ya que esto traerá muchos beneficios para la comunidad”, agregó el viceministro de Seguridad Pública.