Margarita es una tierna adolescente de sólo 12 años de edad, quien con mucha nostalgia lucha por seguir adelante, aunque su vida es amenazada por un tumor maligno que se le detectó en la rodilla derecha.
Postrada en la cama, pero con una sonrisa para ocultar la tristeza y el desánimo que cada día la encierra más en un mundo de frustración, mira con paciencia cómo cada día se desvanecen sus sueños.
La vida de la menor se ve más afectada después que sus padres solicitaron a la dirección del Centro Básico Nuevo Arraiján, donde fue matriculada para cursar el séptimo grado, que se le dictaran las clases en su hogar, a través de módulos, debido a su delicado estado de salud.
Sin embargo, la solicitud les fue negada, ya que la tajante respuesta de los encargados del centro educativo fue de rechazo, y sólo se limitaron a informarles que se les imposibilita comprometerse por la condición delicada de la menor.
Para Luisa de Sánchez, madre de la menor, recordar ese día que a su hija le diagnosticaron la afectación en la pierna, es revivir uno de los momentos más difíciles de sus vidas, pues jamás pensó que su pequeña niña sufriría esta amarga experiencia, que ha afectado emocionalmente a todos los miembros de la familia.
Cada minuto que transcurría de esta entrevista, las lágrimas de dolor se evidenciaban en el rostro de la madre que llora en silencio y sin consuelo alguno. Con dolor la madre recuerda, "mi hija era integrante de la banda de músicos de la escuela de Cerro Silvestre, cursaba su último año en la primaria (VI grado). El pasado 14 de noviembre del 2002, fueron invitados al desfile del corregimiento El Arado de La Chorrera y viajaron en el autobús 8B- 2969 de la ruta Bique- Panamá, pero en el viaje de vuelta el conductor perdió el control del timón y se volcó en una cuneta".
La madre de la niña lucha contra la angustia y agrega, que cuando recibieron el reporte se sintió preocupada. Inmediatamente se trasladó hacia el cuarto de urgencia del Hospital Nicolás A. Solano, intranquila, buscó al personal médico, quienes la aliviaron, porque su hija sólo había recibido un leve golpe en un tendón de la pierna derecha.
No obstante, transcurrieron los días y su hija cojeaba por un dolor intenso en la pierna, entonces decidió llevarla nuevamente al Nicolás A. Solano, donde fue atendida por la doctora Sandra Sabatina. La rodilla estaba hinchada, le tomaron una radiografía y después de cinco días salieron los resultados, "sentí que el mundo se me cayó encima cuando me dijeron que algo malo le salió a la niña", señala angustiada.
Entre lágrimas recordó que ese día le recomendaron trasladar a Margarita de urgencia al Hospital del Niño, donde fue hospitalizada el día 24 de enero del 2003, la sometieron a una serie de exámenes, le hicieron un "CAT", una biopsia en la pierna afectada y según el diagnóstico, a raíz del golpe le detectaron un tumor maligno en la parte del hueso fémur en la rodilla.
Desde ese entonces, la vida ha cambiado para nosotros (su familia). Los médicos le confesaron que era necesario amputarle la pierna, porque la afectación estaba avanzando muy rápido, "fue una noticia muy dura, no pude contener las lágrimas, porque el futuro de mi pequeña niña se vio empañado por la enfermedad".
Precisa que los galenos le recomendaron que la niña también podía ser sometida a unos tratamientos con una prótesis, aunque no había esperanzas, se le dificultaría caminar normalmente, porque iba a cojear, le dieron la orientación debida, pero fue en vano. Los médicos al ver que la enfermedad avanzaba, le recomendaron referirla al Hospital Oncológico. A partir del 19 de febrero fue sometida a quimioterapia, por lo que había que esperar cinco meses para los resultados. De no reaccionar lastimosamente se le debe amputar la pierna.
"No he desmayado, tampoco pierdo la esperanza, tengo la fe en Dios que todo va a resultar bien. Margarita volverá a ser como antes; le gusta mucho el deporte, juega, corre, es saludable y fuerte", indicó.
La niña requiere de una silla de rueda ortopédica, cama ortopédica, un aire acondicionado, aunque sea de segunda, también la prótesis de unos 15 mil dólares, dado que la situación económica para la familia es inestable.
"Somos de escasos recursos, mi esposo y yo no contamos con un empleo para sufragar los gastos, sólo pedimos ayuda para mi niña que cada día se siente desfallecer", sostuvo. Para ayudar a la familia pueden llamar al teléfono 259- 0758 en horario de 8 de la mañana a 4 de la tarde.
José Sánchez, padre de Margarita, muy triste por el sufrimiento de su hija, confesó que viven momentos muy difíciles debido a la precaria situación económica de la familia, porque actualmente está desempleado y la madre tampoco tiene un trabajo.
"Mi niña es sobresaliente en la escuela, cuenta con un promedio de 4.5 y es cuadro de honor, le gusta mucho la actividad deportiva, juega al fútbol y participaba en maratones todos los días. Ruego al Todopoderoso para que no nos abandone, que le brinde a mi niña la oportunidad de caminar, ser la de antes, alegre y entusiasta".