Masiel Santos, de 20 años, está postrada en una hamaca a consecuencia de una meningitis que le afectó cuando tenía cuatro meses. La joven con parálisis necesita una silla especial, que sus padres no pueden comprar.
Tampoco pueden asumir el costo de pañales. Además debe tomar medicamentos como fenobarbital y carbamazepina, para controlar la epilepsia. Viven en Barrio Lindo de Aguadulce.